boca de huérgano
Los afectados de la concentración piden solución a los 70 recursos
Exigen que se inicie la toma de posesión de las nuevas fincas.
Imagen de archivo de la paralización de las obras de la concentración en Boca.
Una gran mayoría de afectados por la concentración parcelaria de Boca de Huergano han pedido de nuevo que la Junta de Castilla y León reanude las obras de la concentración, para ello instan a la administración autonómica que resuelva los más de 70 alegaciones que en 2007 se presentaron contra el proyecto de la concentración parcelaria. Desean que con la resolución de los recursos se dé paso a la toma de posesión de las nuevas fincas de reemplazo. «La ordenación del territorio es vital para la subsistencia de las pocas explotaciones agroganaderas que quedan», según se recoge en el escrito. También recuerdan que el Procurador del Común ha instado a la Junta subsanar las deficiencias y terminar el proceso de la concentración.
Otra de las peticiones que se realizan es que los presidentes de las juntas vecinales en las reclamaciones y reuniones únicamente pueden representar a las propiedades comunales pero nunca pueden hacerlo del resto de los propietarios. «Entendemos que su nivel de participación en el proceso de concentración debe ser como el de un propietario más». Recuerdan que en noviembre de 2008 presentaron un escrito, con más de 400 firmas, solicitando que se resolviesen los recursos dado que mientras la concentración esté parada la situación de la propiedad de las fincas es caótica a efectos de catastro o de registro.
Las alegaciones sin resolver se basan en que la ley exige la creación de juntas de trabajo y según los denunciantes, las juntas nunca se han reunido con la administración ni se ha contado con ellas tal y como señaló en su día el representante de Villafrea. Se clasifican tierras de primera de regadío cuando no lo son, se adjudica al propietario 3.000 (que es el propietario desconocido) las mejores tierras, se agrupan parcelas en las proximidades del casco urbano de Boca de Huérgano beneficiando a unos y perjudicando a otros, son algunas de las quejas planteadas. Otras de las reclamaciones es la mala valoración de las fincas ya que las de primera, que están a cinco kilómetros de Boca, se han valorado igual que las que están en el pueblo.
Representantes de las juntas vecinales y propietarios denunciantes coincidieron en señalar que la concentración se ha convertido en una mera especulación urbanística ya que tierras y parcelas que no valían casi nada ahora se está pagando entre 50 y 120 euros el metro cuadrado como consecuencia del futuro proyecto de la estación de esquí de San Glorio.