Un arte ancestral que pasa de generación en generación
secundino pérez
No hay pendón capaz de lucir encantos sin la fuerza de un pendonero o porteador, que a su vez necesita a un grupo de personas que le ayuden a cargarlo en exhibiciones y romerías. Pujándolo con los brazos, la barbilla o las rodillas, este arte ancestral está hoy más vivo que nunca. La provincia recupera cada año cerca de 40 pendones, según datos de la Asociación Cultural Pendones del Reino de León.