acebedo
Trescientos comensales para degustar la comida pastoril
La procesión de la Virgen de la Puente abrió la fiesta dedicada a la trashumancia.
Momento de la preparación de la caldereta pastoril por Luis, Obdulio y voluntarios.
Más de 300 vecinos de Acebedo celebraron ayer la fiesta de la Virgen de la Puente. Tras la misa tuvo lugar una procesión con la imagen de la Virgen que recorrió varias calles del pueblo. Además unas niñas portaban el tradicional ramo leonés. Como manda la tradición los mujeres portaban la imagen.
Tras los actos religiosos la junta vecinal de Acebedo organizó una comida de los pastores, en que se degustó chanfaina y caldereta de cordero, todo ello cocinado con leña al aire libre. En esta ocasión los cocineros fueron Luis Díez y Obdulio Rodríguez, que de jóvenes fueron pastores, y que estuvieron acompañados por un grupo de voluntarios. Se han cocinado 14 corderos de más de 20 kilos además de la chanfaina. «Nunca sale una caldereta igual aunque las hagas a la vez, con en este caso», dice Obdulio. Desde la ocho de la mañana llevan trabajando primero para hacer el fuego y posteriormente para cocinas el cordero ya que se tenía que dar de comer a unos 330 comensales de Acevedo. Luis cuenta que desde muy pequeño fue de motril a la majada de Casasuertes y posteriormente fue pastor trashumante que bajaba a Extremadura.
Desde la junta vecinal se pretende hacer un homenaje a los pastores y a lo que significó la trashumancia de toda la comarca.
Uno de los principales conocedores y estudiosos del arte de los pastores es el Antonio Leonardo Platón, profesor jubilado de la Universidad de Salamanca. Señala que su padre y su abuelo fueron pastores y lo que más le llamó la atención es oír que los pastores en sus ratos libres hacían trabajos en huesos, en asta y tallaban la madera. «Este arte de los pastores tenía una cierta semejanza con el arte primitivo o prehistórico. En aquella época no se decía que era arte, esto lo hemos dicho los historiadores y especialistas».
Respecto a los objetos que le llamaban la atención están las cuernas de asta y entre éstas las más brillantes «eran la cuernas de pólvora para la caza. Las hay inspiradas en los motivos animalistas». También destaca algunos trabajos de talla de callados.
Con esta comida pastoril lo que se pretende desde la junta vecinal, según señala su presidenta Camino Hermida es poner en marcha una fiesta dedicada a los trashumante y a la vida de los pastores que fueron un eje importante en las economía de esta montaña leonesa.