fresnedo de valdellorma
Un niño de 3 años, atendido en la uci tras ser atacado por un perro de caza
El pointer se abalanzó sobre el pequeño mordiéndole la cara junto a la casa familiar.

El pequeño, tras las primeras curas en el párpado y la barbilla practicadas en el Hospital de León.
El pequeño E.F., de 3 años, ingresó el pasado día 11 en la Unidad de Cuidados Intensivos de Pediatría (Ucip) tras ser atacado por un perro de caza en la localidad de Fresnedo de Valdellorma (La Ercina). Según la denuncia interpuesta por su padre, S.F., en el puesto de la Guardia Civil de Armunia, el niño se encontraba al filo de las once de la mañana en una zona común entre dos viviendas situadas en la calle Miranda, que forman un corral, cuando el animal, un pointer, se abalanzó sobre él mordiéndole en la cara.
Como consecuencia, el menor tuvo que recibir varios puntos de sutura de urgencia en el Hospital de León, a donde fue trasladado inmediatamente después de la agresión canina, que le afectó el párpado del ojo derecho y la barbilla. Además, los sanitarios le curaron los rasguños que le originaron los dientes del perro. En la denuncia, el padre del niño asegura que el pointer es propiedad de un vecino del pueblo, que se encontraba en el corral que comparte con los abuelos del niño en el momento del ataque y que «no intervino para agarrar al animal», aunque sí dijo a S.F. «que se tranquilizara».
Según hizo también constar ante la Guardia Civil, ese perro «no recibe los cuidados convenientes», y ha protagonizado «otros incidentes con más vecinos». Tras el primer ataque, la abuela del pequeño pudo agarrar a su nieto para protegerlo, mientras el padre se interponía entre ambos y el perro, que intentaba seguir mordiendo, según recuerda.
S.F. explica que él, su mujer y su hijo residen en Bilbao y se habían trasladado a Fresnedo de Valdellorma para pasar unos días de vacaciones junto a sus familiares. Mañana iban a viajar a Lanzarote, pero se ha frustrado.
Adoptar medidas
El niño ya ha sido dado de alta tras practicársele microcirugía para reconstruir capa a capa el párpado inferior de un ojo y evoluciona satisfactoriamente. Debe seguir un tratamiento y control oftalmológico. Sus padres quieren «que se conozca el caso para evitar que ese perro vuelva a hacer daño a otras personas y se adopten medidas».
Se trata del primer caso denunciado ante la Guardia Civil en 12 años de ataques de perros, tras la mordedura ocasionada por un pitbull en el abdómen de una joven de 18 años en el 2001 cuando ésta paseaba por Puente Castro. El pasado 8 de diciembre, otro menor, de 7 años, tuvo que ser intervenido de heridas en torno al ojo y en la cabeza, tras el brutal ataque de un lince boreal, en La Mata de Curueño.