Un nuevo sistema de sondeo recupera la tradición para los vecinos de Quintanilla de Florez

Algunos vecinos se reunieron para ver el nuevo sistema.
Los vecinos de la localidad de Quintanilla de Florez disfrutan desde estos días de un nuevo sistema de sondeo que permitirá el abastecimiento natural de agua para uso recreativo y que se sitúa en una zona intermedia del pueblo.
Este proyecto consiste en un sondeo artesano que funciona por suceso y que viene a sustituir un antiguo dispensador construido hace unos sesenta años. Este pozo natural de agua ubicado en el pueblo estaba ya deteriorado y su tubería ya sólo permitía un pequeño goteo, tal y como señaló Isaías Pérez, presidente de la Junta Vecinal de Quintanilla. Además, la medida de su diámetro ya no complacía las expectativas como fuente natural.
La Junta Vecinal de Quintanilla de Florez ha sido la encargada de custodiar este proyecto con una inversión total de 8.000 euros, sin colaboración del Ayuntamiento ni de ninguna otra institución. Por su parte, la empresa Sondeos Lugo ha llevado a cabo la ejecución de esta iniciativa que se inauguró el pasado sábado con la presencia de varios vecinos, «muy contentos» con este sistema.
La ejecución de esta nueva obra, que se realizó en tan sólo un día, cuenta con un diámetro superior al surtidor anterior y permitirá disfrutar a los vecinos de una capacidad de 30 metros cúbicos de este líquido necesario.
Por otro lado, según informaron desde la Junta Vecinal, las obras responden más a una cuestión de petición de los habitantes que a problemas para que el agua corriente llegase a algunos de los hogares del pueblo. Se trata, indican, de una petición de los 48 vecinos que viven en Quintanilla de Florez y que desde hace tiempo reclamaban poder disfrutar del agua como antaño, con un sondeo que surtiese agua natural sin clorar.
En este sentido, Pérez indicó que aunque el sondeo ya funcione correctamente, la empresa aún tiene que hacer unas últimas revisiones de esta obra.
Por otro lado, en palabras de Serafín Otero, miembro de la empresa adjudicatatia de las obras, el proyecto para el nuevo sondeo «es una cuestión de tradición». Por este motivo, el nuevo sistema es «una copia moderna y mejorada» del Pozo de la Cruz, el antiguo dispensador situado en este lugar, un emblema de la localidad para los vecinos y su fuente natural de agua durante más de cincuenta años.