FIESTAS EN VILLAMANÍN. MÁS QUE DE PASO, PARA QUEDARSE
San Juan hace escala en agosto
La procesión de San Juan Degollado, el torneo de bolo leonés y la exhibición de mastines encabezan unas fiestas que comienzan hoy con el desfile de disfraces.
El santo y patrón de Villamanín procesionará por las calles de la localidad mañana.
San Juan Degollado regala desde hoy y hasta el próximo sábado cuatro días de fiesta a los vecinos de Villamanín y a todos los curiosos que visiten la localidad en busca de ocio, devoción o simple descanso. Sea como fuere, el programa incluye numerosas actividades dirigidas a todos los públicos entre las que destacan la procesión del patrón, el torneo de bolo leonés —que cumple su vigésimo primera edición— y la exhibición de perros mastines.
Aunque el encargado de iniciar las celebraciones hoy será el desfile de disfraces infantiles y la posterior chocolatada con churros en la plaza del Ayuntamiento. Ya el jueves —desde las 13.00 horas— el grupo rociero Siempre Rocío pondrá el arte y la voz a la misa solemne, que dará comienzo en la iglesia una vez concluya el particular peregrinaje del santo por las calles de la localidad.
La música es otra de las grandes apuestas de este año con tres verbenas de renombre que protagonizarán el grupo Ismael, el grupo Tango y Garibaldi las noches del jueves, viernes y sábado respectivamente cuando el reloj marque las 23.45.
No hay fiesta que se precie en Villamanín sin hueco para concursos y campeonatos como el de tirachinas —previsto para el viernes a las 16.30— o el de parchís, el sábado a la misma hora. El espectáculo de fuegos artificiales tendrá mucho que decir este año, «pues es uno de los actos donde más hincapié hemos hecho en la presente edición», remarca el alcalde Óscar Gutiérrez, que no quedó muy contento con los del año pasado.
El muestreo de mastines se asienta ya con fuerza y cumplirá su sexta edición este sábado, «un evento singular que atrae a numerosas personas desde que se puso en marcha», añade el regidor.
Mención aparte merecen la comida popular —uno de los momentos donde propios y extraños se hermanan—, la entrega de premios del torneo de fútbol 8, la ronda del recuerdo o el parque infantil situado detrás de la iglesia.