Repoblaciones forestales para el tránsito y la alimentación
Las reforestaciones se han llevado a cabo para facilitar el tránsito del oso pardo y conseguir un hábitat en el que encuentre alimento en abundancia. La Junta ha trabajado en 10.000 hectáreas, con el pino o el abedul como refugio de los ejemplares. Entre el 5 y el 30% de la planta utilizada en estas repoblaciones corresponde a especies productoras de fruto, como acebo, roble, endrino y serbal. Las zonas elegidas estaban ocupadas antes por brezo y matorral.
También se han desbrozado 1.897 hectáreas (además, en los últimos 5 años se han realizado actuaciones silvopastorales en 10 hectáreas de León y Palencia) que favorecen el desarrollo del arándano y la producción de pasto, primer alimento tras el invierno. La Administración autonómica ha aplicado tratamientos selvícolas en 2.200 hectáreas, con el fin de garantizar la persistencia de las masas arbóreas y su expansión, así como el crecimiento de cada árbol en particular y eliminando aquellos que hacían intransitable el bosque. Las tres medidas sirven, además, para la prevenir incendios forestales.