El acusado del triple crimen de Degaña se enfrenta a penas de 70 años de cárcel
La defensa del imputado alegará enajenación transitoria y miedo insuperable.
Casi dos años y medio después del triple crimen cometido en la vivienda de la concejala Silvia Brugos, en Degaña (Asturias), los jueces han decretado la apertura del juicio oral contra el único detenido: su ex marido, el leonés José Manuel Álvarez, de 45 años. La vista se celebrará, previsiblemente, en el mes de diciembre con jurado popular y, según ha trascendido, el fiscal solicitará penas de prisión para él que suman 70 años por el asesinato de la pareja de Brugos, Jorge Marqués Vado, profesor de Educación Física y tutor de sexto de Primaria en el colegio público Santa Bárbara de Matarrosa del Sil, y el de la propia edil, en grado de tentativa, además de los homicidios del padre y el hermano de su ex mujer, Manuel Ángel y Roberto Brugos, y el no consumado de la madre, Isabel Rodríguez.
El ministerio público estima que el acusado inicialmente sólo planeó matar a su ex mujer y al novio, y que el fallecimiento del padre y el hermano de Silvia Brugos, junto con las graves lesiones causadas a la madre, se produjeron en el curso de un enfrentamiento posterior, cuando trataba de llevarse a sus dos hijos, según publica La Nueva España .
La acusación particular eleva a 90 años la petición de penas de prisión para Álvarez al calificar las cinco agresiones como asesinatos, dos de ellas, en grado de tentativa, mientras la defensa solicitará la libre absolución por «enajenación completa transitoria, legítima defensa y miedo insuperable», confirmó el letrado ovetense Javier Ordóñez Morán. El abogado aportará los informes psicológicos practicados al detenido, en prisión provisional desde hace casi dos años y medio, que apuntan, según dice, a «un trastorno límite de su personalidad».
Tanto la Fiscalía como la acusación particular consideran que José Manuel Álvarez llevó sobre las ocho y media de la tarde del 22 de mayo del 2011 a los pequeños, de 6 y 11 años de edad, a la vivienda de los Brugos en Degaña, tras haber pasado con ellos el fin de semana en Caboalles, donde residía. Más tarde llamó a su ex mujer, que se presentaba por primera vez a las elecciones que se celebraban ese día, para decirla: «Ya eres concejala, seguro que estás muy contenta, pero lo vas a pagar».
Esa misma madrugada, entre las cinco y las cinco y media, el imputado entró en la vivienda tras destrozar la puerta a golpes de maza, se dirigió a la habitación donde se encontraban su ex mujer y el novio de ésta y les agredió con un cuchillo. Al intentar coger a sus hijos, el padre y el hermano de Silvia Brugos, se le enfrentaron, y recibieron otras cuchilladas mortales, de las que se salvó la madre.
El ex minero sostiene, sin embargo, que acudió a la casa de la familia Brugos para recoger a sus hijos, y en ese momento fue atacado por los miembros de la familia, a quienes logró arrebatar un cuchillo, con el que se defendió.