La Vasco pierde tres millones de euros hasta el mes de septiembre
La empresa aumenta su gasto financiero por el retraso en el pago de las ayudas.

La parálisis de la actividad durante tres meses y el retraso de las ayudas marcan el ejercicio.
La Hullera Vasco Leonesa registró unas pérdidas después de impuestos de 2,997 millones de euros en los nueve primeros meses del ejercicio (3,257 millones antes de impuestos), frente a los 6,6 millones del ejercicio anterior, según el balance trimestral que ayer envió a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La empresa ha incrementado en este periodo sus gastos financieros de 1,148 a 1,459 millones de euros, debido a «una mayor utilización de la financiación externa por el retraso enel pago por parte del Instituto del Carbón».
El retraso en el pago de las ayudas al funcionamiento correspondientes a 2012 y el impago de las que atienden la actividad en el ejercicio actual han provocado una sucesión de situaciones (incluido un preconcurso de acreedores y la suspensión de la actividad durante tres meses) que han lastrado gravemente la situación económica de la compañía; que ya arrastraba dificultades desde el año pasado por las mismas causas.
En su informe a la CNMV, la Vasco advierte también de que los resultados de estos primeros nueve meses del ejercicio se han visto afectados por el retraso en la entrada en funcionamiento del real decreto de restricciones, que fija las cantidades a comprar y los precios que deben pagar las eléctricas a las mineras.
Además, la «denegación inicial y posterior concesión de las ayudas a la producción correspondientes a 2012» se sumó a la falta de «un marco regulador nacional para las ayudas de 2013». El resultado fue la suspensión de actividad de la compañía desde el 4 de marzo durante tres meses, a través de un ERE que afectó de forma rotatoria a los 357 trabajadores.
También en marzo se solicitó el preconcurso para negociar un acuerdo de refinanciación con los acreedores, que se levantó el 10 de julio.
En esta situción, la HVL sólo ha producido en tres trimestres un 64% del carbón que debería extraer en todo el año, lo que le obliga en el cuarto trimestre a «recuperar el retraso acumulado por la falta de suministros del primer trimestre».
Aunque la cifra de negocio hasta septiembre creió un 6%, los ingresos por ventas cayeron hasta menos de 42 millones de euros. La variación de existencias se redujo en 5,5 millones de euros, «como consecuencia del desapile de carbón efectuado en el periodo».
La falta de actividad redujo los gastos de explotación, así como los de aprovisionamiento y personal; mientras que las amortizaciones realizadas en el periodo ascendieron a 15,5 millones de euros.