La cierre de las unidades veterinarias no se ha resuelto
El Sindicato de Veterinarios de León (Sivele-Uscal) defendió ayer la permanencia de las cuatro unidades veterinarias cuyo cierre se anunció este año (Boñar, Fabero, Riello y Santa María del Páramo), dentro del proceso de reestructuración que la Consejería de Agricultura y Ganadería quiere llevar a cabo en toda la Comunidad autónoma, con la supresión de 29 dependencias.
El presidente del sindicato, Manuel Martínez, señaló ayer que el problema no se ha resuelto y que, al parecer, dependerá de la nueva organización del territorio en Castilla y León. Sivele entiende que estas unidades «son estructuras administrativas de vital importancia para el mantenimiento del medio rural» y que, si bien las nuevas tecnologías permiten realizar muchos trámites, la mayor parte de los ganaderos no disponen de los medios para recurrir a este sistema. Además, el cierre no supone verdadero ahorro económico ni optimiza recursos humanos. Sivele aboga porque las unidades dispongan de suficiente personal y medios materiales.