riello
Protección Civil salva a 700 vecinos de quedar aislados por la nieve

Protección Civil usó el todoterreno para abrir viales en Riello.
La nieve caída en las últimas 48 horas complicó los accesos a gran parte de los pueblos que integran el municipio de Riello. De ahí la importante labor desarrollada por la joven agrupación de Protección Civil de la zona, que ‘salvó’ del aislamiento a más de 700 vecinos. Los voluntarios trabajaron en la limpieza de las carreteras que comunican las localidades omañesas tanto el día de Navidad como ayer para abrir las vías que serpentean hasta Rosales, Curueña, Salce, La Urz, Sosas del Cumbral, Villadepán, Cornombre, La Omañuela y Fasgar (perteneciente al municipio de Murias de Paredes), según confirma el alcalde, Manuel Rodríguez.
El regidor aclara que el equipo se coordina desde primera hora de la mañana con los servicios de limpieza de la Diputación, que se encargan de despejar de nieve las zonas de sombra y dejan a Protección Civil las áreas de solana. Riello, con 39 núcleos de población, es el municipio más extenso de la provincia. Dispone de doce voluntarios y dos vehículos para resolver los problemas que origina la nieve. La Diputación les cedió el año pasado un camión Pegaso 3046, equipado con una cuchilla quitanieves y material de extinción de incendios, que se estrenó esa temporada en la campaña invernal, y que se suma al todoterreno ATV que ya utilizaban. Este vehículo les fue concedido por la Agencia de Protección Civil de la Junta, cuyo director general, Fernando Salguero, se sorprendió de que un municipio con escasa población dispusiera de una agrupación de voluntarios de Protección Civil «tan numerosa y activa». Rodríguez, reconoce que la campaña de nieve «es complicada en el municipio, por la cantidad de localidades situadas a 1.400 metros de altitud y los 86 kilómetros de carreteras provinciales» que poseen. También señala que la ubicación del colegio rural agrupado en Riello, al que acuden estudiantes de tres ayuntamientos, obliga a despejar de nieve las carreteras que deben atravesar los alumnos. La intensidad de las precipitaciones hizo que los voluntarios tuvieran que desplazarse incluso en varias ocasiones a lo largo del mismo día a poblaciones que volvían a quedarse incomunicadas.