LA POLA DE GORDÓN
La juez ofrece a las víctimas del escape de grisú el inicio de las acciones legales
Solicita al ministerio un informe que tardará seis meses sobre la causa del accidente .

Familiares de las víctimas se abrazan desconsolados tras conocer el accidente.
El Juzgado de Instrucción número 4 de los de León ha ofrecido el inicio de las acciones legales a las que tienen derecho las víctimas del accidente minero que el pasado 28 de octubre provocó la muerte de seis trabajadores de la séptima planta del grupo Tabliza en el pozo Emilio del Valle de la Hullera Vasco-Leonesa, en la población de Llombera de Gordón.
En principio, se trata de ejercer los derechos de que disponen las familias de los seis fallecidos y los cinco mineros que resultaron heridos, para lo cual se les propone la opción de la vía civil, independientemente de que a posteriori se puedan iniciar actuaciones por la vía penal, dependiendo de las circunstancias.
La juez ha solicitado también al Ministerio de Industria y Energía, a través de la Dirección General de Minas, un informe sobre el accidente. La juez requiere al Gobierno para que aporte los datos que tenga sobre las causas del accidente, aunque teme que las conclusiones del escrito no estén listas antes de medio año, aproximadamente.
A pesar de que inicialmente la instrucción del caso correspondió al Juzgado de Instrucción número 1 de los de León, que se encontraba de guardia el día de los hechos, por turno de reparto se adjudicó a continuación al de Instrucción 4, a pesar de que también tiene las competencias en Violencia sobre la Mujer. Será el que finalmente instruya la causa, especialmente laboriosa.
Seis mineros resultaron muertos y otros cinco más hubieron de ser ingresados en el Complejo Asistencial Universitario de León aquel día como consecuencia de un escape de grisú que tras un derrabe, liberó alrededor de 12.000 metros cúbicos de grisú, en un momento en el que se encontraban trabajando en el interior de la mina alrededor de 150 empleados.
Solidaridad
Pese a que en un primer momento se produjeron intentos de ayudar a los afectados por otros compañeros que se encontraban en el interior de la mina, finalmente fue imposible hacer nada por salvar la vida a los seis fallecidos, que perdieron la vida por asfixia, puesto que los cadáveres no presentaban signos de quemaduras ni deflagración. Fue una invasión de metano la que dejó sin oxígeno a los mineros que perecieron y obligó a hospitalizar a otros cinco trabajadores, uno de los cuales permaneció en la Unidad de Vigilancia Intensiva varios días hasta que a pesar de su gravedad, pudo ser trasladado a planta.
La juez considera que en vista de las peculiaridades que encierra el asunto, la instrucción será especialmente larga aunque confía en que se puedan realizar los trámites pronto.