El 112 escuchó gritos aterradores y al hijo apercibiendo a su padre
«Tráeme un cuchillo por si vuelve. Mi padre, mi hermano, mi novio... casi muertos» dice Silvia Brugos en la grabación:

Consternación en la sala donde se celebra el juicio por el crimen de Degaña. Se escucha la grabación que registró el 112 cuando Silvia Brugos llamó a Emergencias para pedir auxilio. Se oye la voz de la mujer que dice: "Nos están apuñalando". En la grabación quedan registrados gritos continuados y aterradores. Además se escucha al hijo apercibir a su padre.
"Tráeme un cuchillo por si vuelve", se escucha la voz de Silvia Brugos. Luego ya directa al teléfono exclama: "Nos acuchilla". Y un poco más adelante se le escucha narrar: "Mi padre, mi hermano, mi novio... casi muertos".
En la sala Silvia Brugos saca un pañuelo. Es la primera vez en el juicio que no se muestra entera. La sala al completo está consternada. La grabación del 112 es impactante.
Se escucha también otra llamada, es la del acusado desde Villamartín del Sil: "Han intentado matarme... la familia de mi mujer...". El acusado pide hablar con la Guardia Civil, indica que está en su coche, le señalan que envían la patrulla y le pasan a un médico. La grabación se corta.
Antes habían comparecido los forenses, que relataron que las víctimas se defendieron como pudieron, pero pudieron poca cosa. El acusado del triple crimen de Degaña asestó al novio de su ex mujer al menos 20 punzadas. Una de las heridas le alcanzó la aurícula izquierda aunque presenta lesiones por todo el cuerpo. Con la herida mortal aún pudo defenderse. Se levantó de la cama y cayó desplomado. Los forenses descubrieron heridas además en oreja, tobillo e incluso en el pene.
Al hermano de su ex mujer le provocó unos treinta cortes, aunque Roberto Brugos presentó resistencia. Se cubrió con los brazos, con las piernas y con todo lo que pudo, pero tenía heridas mortales, la más importante le llegó directo al corazón, con fuerza y velocidad. Está en la parte posterior de la espalda y le perforó la arteria vertebral.
Al padre, Manuel Ángel Brugos, lo acuchilló por delante y murió por herida en aurícula derecha con pérdida de sangre masiva. Trató de defenderse, por lo que tiene dos cortes en los brazos. La hoja del arma mortal es la misma que la empleada con el novio. La herida mortal fue una puñalada certera.
Según el forense de Cangas, Silvia Brugos, la ex mujer del acusado recibió una puñalada que le tocó el pulmón. Habría muerto si no hubiera recibido a tiempo asistencia médica. Además los forenses detectaron en la mujer diversas puñaladas, cortes y contusiones. Tiene una ligera lesión y no puede doblar el codo más del veinte por ciento.
La madre, Isabel García, sufrió heridas en la cabeza, el brazo y la espalda. Padece trastorno por estrés postraumático y una ligera lesión estética. También la ex mujer del acusado sufre trastornos psicológicos derivados de la experiencia vivida. Los forenses describen que el ataque fue para hacer daño a la persona con independencia de donde atacara. La mayoría de las heridas son por la espalda y tienen una fuerte intensidad.