Los audios del 112 dejan patente el horror y confirman los testimonios
Tres muertos y dos heridas ilustran suficientemente bien la magnitud del crimen. A esto se une la narración de los hechos que apareció en los medios de comunicación en su momento y antes de celebrarse la vista y los testimonios que han prestado desde el lunes testigos y peritos ante la Sección Tercera de la Audiencia de Oviedo, y aún quedan las conclusiones definitivas, que se conocerán hoy, para tener más detalles con los que valorar lo ocurrido en la madrugada del 23 de mayo del 2011 en la casa de los Brugos.
Pero las grabaciones de las llamadas al 112 de Silvia Brugos y su hermano Roberto amplían todavía más el horror de la matanza. Ayer las escuchó el tribunal y todos los que se encontraban en la sala, incluidas Silvia Brugos y su madre, sus familiares y la familia de Jorge Marqués Vado.
«Nos apuñala a todos», refiere Silvia Brugos antes de proferir gritos de espanto que interrumpe un «¡socorro!». Como sonido de fondo, los niños que interpelan a su padre para frenarle, la petición de Silvia Brugos de que le traigan un cuchillo de la cocina con el que defenderse... «Mi padre, mi hermano, mi novio... casi muertos», gime Brugos implorando al servicio de emergencias que la ayuda llegue cuanto antes.