jiménez de jamuz
Un palmarés con alas
El jiminiego Pedro Antonio San Juan revalida el primer puesto en el campeonato autonómico de cetrería.

Pedro A. San Juan posa con Afrodita, la azor que ganó en el campeonato de Castilla y León.
Afrodita y Caín son una pareja de oro. Que se lo digan al cetrero de Jiménez de Jamuz, Pedro Antonio San Juan, que con estos dos azores consiguió revalidar el primer puesto en el Campeonato de Castilla y León de bajo vuelo a conejo salvaje (pelo) y a perdiz (pluma), que se celebró durante el pasado fin de semana en Valladolid.
Afrodita, una azor finlandés de impresión, consiguió el primer puesto en el podio en la modalidad de pelo. «Esta hembra ya fue campeona de España, de Castilla y León y quedó primera en un triatlón en Madrid, este año, donde se soltaron liebre, conejo y perdiz», explicó San Juan. Caín, por su parte, debutó en el campeonato, dejando el listón bien alto. Con este azor, el cetrero de Jiménez consiguió el oro en la categoría de pluma. «Cada vez es más difícil ganar», aseguró San Juan, quien confesó que «el nivel es cada vez en mayor. Van los mejores y se prepara mucho a las aves». Razón de más para estar orgulloso.
El palmarés de este jiminiego, que compagina su trabajo en la carpintería metálica que regenta con su afición a la cetrería, sigue creciendo. Entre los títulos nacionales, San Juan ha sido campeón de España tres años consecutivos y ha ganado la Copa Ibérica que se celebra en Portugal, en siete de las ocho ediciones que se han celebrado, y eso que al último campeonato no pudo asistir.
Este cetrero reconoció que la afición por las aves rapaces le nació muy pronto, viendo la serie de Félix Rodríguez de la Fuente, El Hombre y la Tierra y aunque comenzó de forma autodidacta hoy milita en el club de cetrería Baharí. «Cuando me apunté, hace 20 años, fue cuando comencé en serio con este hobby», argumentó San Juan, quien recomienda a todos los interesados en este arte a iniciarse en un club «donde aprender, observando y practicando con los profesionales».
Pero el de Jiménez va incluso un paso más allá en el cuidado de sus pájaros. Él les entrena en el pueblo, sobre todo la musculación y la fuerza, que se consigue practicando vuelos con peso para crear masa muscular en los azores y que estén fuertes, pero también ha conseguido que críen en cautividad. Bombón, otra azor, ha dado ya tres crías, que están cedidas en Córdoba, Toledo y Galicia. Este año volverá a intentarlo y para ello San Juan juntará a Bombón con su azor Mazinger, otro ganador nato.