Diario de León

CARNAVALES

Ni Dios aprieta ni la lluvia ahoga

La meteorología desluce el principal desfile de carnaval de la capital pero no impide su celebración, aunque por momentos se puso en duda que el evento pudiera llevarse a cabo.

Miguel Ángel Zamora
León

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El soldadito que no era un plomo , de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del Colegio San Claudio, la Asociación de Mujeres Progresistas de San Andrés del Rabanedo, por Cruella’s , la Asociación Cultural y Deportiva «San Miguel de Vendimia» de Ardoncino, con Esto es España , las Reinas del universo de Grupo Millenium y la Fantasía de colores de Cristina Mirantes Arias coparon los primeros premios de la gala de carnaval de la capital, que se celebró en la tarde de ayer en las principales calles de la zona urbana y contó con una buena respuesta de público, a pesar de la lluvia.

La apertura del cortejo tiró un poco de estereoptipos. Bucaneros bailando a ritmo del Carnaval, Carnaval de Georgie Dann que en paz descansa (no ha muerto, sólo es que tiene una etapa plácida), un grupo de egipcios con muy buena coreografía, soles al más puro estilo veneciano en la careta y el Ampa de Antonio Valbuena, a medio camino entre los smileys , aquellas caritas sonrientes que tanto furor hicieron a final de los ochenta, y los actuales emoticonos.

San Claudio puso el primer punto de calidad del cortejo. Magníficamente coreografiados, los soldaditos de plomo y sus bailarinas pizpiretas componían una de las cohortes más extensas de cuantas concursaron, con barco de papel incluido en la carroza y relato en el más puro leonés con textos referentes a la tierra y al centro. Un gran acierto en los dos sentidos.

Máster Chef y su trouppe de niños hizo acto de presencia en Papalaguinda al arranque del desfile y Meizara llevó parte de su pasado califa (fuente real incluida) para que no faltara de nada.

La princesa infantil y sus dos damas y hermanas se sumaron a la fiesta por delante de un pequeño grupo de cheer leaders que se empleó como pudo sobre el asfalto mojado. A esas horas de la tarde la lluvia recrudeció lo justo para angustiar pero no para obligar a suspender.

Ardoncino trajo a la capital a San Miguel de Vendimias y buena parte de la representación de la zona con Chorizo ezpañó , una sátira a la pléyade de procesos judiciales abiertos contra significativas personalidades del país. La familia real, los políticos de turno y las caras conocidas desfilaron enjauladas en cárceles portátiles.

Para apagar fuegos, la Asociación de Hosteleros del Barrio Húmedo mandó un peculiar camión de Bomberos y Astérix y Obélix se abrieron paso entre una nube de romanos para gloria del Ampa Bernesga en el CRA Emilio Alonso de Lorenzana.

Detrás vinieron las medusas (capítulo primero, que al final del desfile hubo un segundo grupo) y Juguetería La Poza cargó la calle de muñecos y artilugios varios confeccionados con mucha fantasía.

La Asociación de Mujeres Progresistas de San Andrés del Rabanedo personificó la elegancia con la representación de 101 Dálmatas y sus números musicales ensayados, bien estructurados. Y divertidos. Un pequeño grupo de parchís y Pekelandia con sus dulces (fueron los únicos que regalaron obsequios al público en toda la tarde) hicieron la vida más dulce a la gente menuda.

La carroza de los Siete Dioses y la boda real (amenizada con el clásico de El Puma, como en los buenos tiempos), precedió a los chinos mandarines de A.PE.JU y como hace cuarenta años, las familias del mundo se apoderaron del panorama, al estilo de aquellas cartas que llenaron multitud de hogares de los ahora padres.

Fantasía del Cerecedo desplazó a León su carroza y sus majorettes, otro guiño a las guindas del pasado y el Centro Don Bosco boquiabrió al personal con un inmenso panel de juegos reunidos aderezados por una cabeza de oca móvil abriendo paso por delante de su camión.

Luis Vives traía sus pececitos naranja y el camión escoba anunciaba el final del tramo, una hora después de que los primeros participantes hubieran abierto el concurso.

La guinda del postre también era de color rojo. Ataviadas al más puro estilo Moulin Rouge, atacadas por culpa de los problemas de conexión con la música, las integrantes de la última agrupación fueron cerrando la noche. Hoy toca seguir disfrutando.

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