POLÉMICA CON LA HOMOLOGACIÓN
La Junta otorga una moratoria en la ITV a los tractores de los años 80
Los vehículos no tendrán problemas para pasar la inspección hasta final de año.
La falta de homologación de las cabinas de los tractores construidos en los años 80 no será motivo para que las estaciones de la inspección técnica de vehículos (ITV) rechacen estas máquinas durante este año, según informó ayer a las organizaciones agrarias el director general de Industria e Innovación Tecnológica de la Junta de Castilla y León, Carlos Martín Tobalina.
La dirección general informará la semana que viene, posiblemente el lunes, a las empresas concesionarias que los tractores de estas características que acudan a la inspección se someterán a los criterios que habían regido en las revisiones antes de que se aplicaran los nuevos criterios que han supuesto el rechazo de un buen número de vehículos.
La Junta de Castilla y León solicitará al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) un pronunciamiento claro sobre la instrucción de procedimiento que elaboró la estación de mecánica agrícola en 2009, causante de los problemas de las últimas semanas y que obligaban a los propietarios a conseguir un certificado de la marca o de un ingeniero para pasar la inspección.
La interpretación
Asaja apunta en un comunicado que la instrucción de 2009 se ha interpretado de manera distinta en función de las comunidades autónomas y, mientras en unas se ha considerado «como una norma obligatoria, en otras se ha ignorado». La organización confía en que los tractores de los años 80, «que hasta ahora se consideraban aptos para circular, lo sigan siendo sin más complicaciones». Asaja señala que la instrucción afecta a más de 15.000 tractores en la comunidad autónoma, mientras que UCCL habla de unos 12.000».
Los tractores objeto de la polémica no serán rechazados en las ITV, puesto que en todo caso se trataría de un defecto leve que no ocasiona ningún problema ni afecta a la seguridad», asegura Asaja. Los tractores venían equipados con un doble arco de seguridad para proteger al conductor de un posible vuelvo y sobre éste talleres e incluso franquicias oficiales montaron las cabinas.