Alega que se enteró por la prensa de que lo iban a juzgar y recusa a su abogado

Un amigo del acusado realiza un gesto despectivo mientras el procesado observa de reojo.
Ruben Iván Diguele se enteró por la prensa de que lo iban a juzgar. Por lo menos, eso declaró ayer ante la Sección Tercera de la Audiencia Provincial. Acusado de haber quemado la casa alquilada en la que vivía porque se le iba a terminar seguramente el contrato, que figuraba a nombre de su abuela recién fallecida, la Policía Judicial no tiene dudas de que prendió fuego al inmueble a propósito, poniendo en riesgo la vida de tres personas más. Por eso la fiscal iba a pedir ayer para él 12 años de prisión.
Pero los cinco años que han pasado ya desde que ocurrieron los hechos, no parecen suficiente tiempo. La vista oral programada para ayer, quedó aplazada «con harto dolor», en palabras del Magistrado hasta el 7 de julio a las 10.00 de la mañana, porque el procesado recusó a su abogado, un letrado del turno de oficio. «Ha hecho su trabajo de forma impecable», aseguró la responsable de la acusación particular, que encarna la defensa de los intereses de la familia.
Antes de acceder a la sala de vistas principal de la Audiencia Provincial, Diguele se abrió pasó en medio de un pasillo conformado por los familiares de las personas cuyas vidas puso en riesgo. Ni una sola le dijo nada. «Nos cuesta verdaderos esfuerzos, pero ahora y siempre se le ha tratado con respeto».
«No quiero que me represente este abogado. Desde el día 17 no tengo nada que ver con él y voy a pedir que me defienda otra», explicó en sala antes de pronunciar el nombre de la profesional elegida. Manuel Ángel Peñín, Magistrado Ponente, abrió los ojos como platos. «Pero ¿ya ha hablado con ella?». «No, todavía no. Voy a ver si quiere», repuso el acusado impertérrito.
La letrada de los familiares protestó en su turno de intervención. «Son maniobras con claro carácter dilatorio. Por eso pedimos su ingreso en prisión hasta que se celebre el juicio, con el fin de garantizar nuestros derechos. Hay testigos que han venido desde Gerona y tres ancianas (vivían en la casa el día del incendio) que no han dormido esta noche».