El Consejo de Agricultura Ecológica critica la reforma ideada por la Junta
Denuncia que perjudica a los pequeños productores, que sufren riesgo de desaparecer.

Huerta de cultivo ecológico en Matalobos del Páramo, en una imagen de archivo.
El Consejo de Agricultura Ecológica de Castilla y León denunció ayer que la reforma del reglamento del sector aprobada el pasado verano por la Junta, que abre la posibilidad a que empresas privadas puedan realizar los procesos de certificación, competencia que hasta ahora tenía en exclusiva el organismo, puede suponer la desaparición de la mayor parte de los pequeños productores.
El presidente de Consejo de Agricultura Ecológica, Juan Senovilla, también criticó que debido al nuevo reglamento, «aprobado sin tener en cuenta la opinión del sector», el Consejo también ha perdido una subvención anual de 100.000 euros que venía recibiendo de la Consejería como figura de calidad, según recoge Ical.
«La supervivencia del Consejo está en riesgo, pero también está en peligro la continuidad de los 260 pequeños productores de la región, explotaciones familiares que en muchos casos también se dedican a la transformación, dado que las tasas que tendrán que pagar ahora por la certificación de sus producciones se incrementará notablemente», afirmó Senovilla.
En este sentido, explicó que en el caso de explotaciones de cereales de secano la tasa de certificación que cobra el Consejo a los agricultores ha pasado de tres a seis euros por hectárea. «Aún así no sabemos si podremos mantener la viabilidad del Consejo tras la retirada de la ayuda de la Junta».
Además, también criticó el silencio de la Consejería de Agricultura ante la petición del Consejo de mantener una reunión y aseguró que el Consejo no puede competir con las empresas privadas. «Los agricultores ecológicos de Castilla y León quieren que se mantenga el modelo actual, que una entidad pública como el Consejo, que lleva años luchando por el sector, siga certificando con rigurosidad sus cosechas, y que no entren en el sector empresas que, por lo general, ofrece todo lo contrario a controles serios y rigurosos».
Por su parte, Jesús Manuel González Palacín, coordinador regional de la Unión de Campesinos, mostró su apoyo al Consejero de Agricultura Ecológica y denunció que con este cambio en el reglamento la Junta pretende cambiar el modelo «abandonando a los agricultores más pequeños».
Al mismo tiempo, reclamó a la Consejería de Agricultura que aproveche los nuevos Planes de Desarrollo Rural para dotar a la agricultura ecológica de un presupuesto propio y elaborar el «prometido» plan estratégico. «Castilla y León está a la cola de España y de Europa en agricultura ecológica. No se puede estar hablando de apoyo al medio ambiente y dar la espalda al sector que más respecta la naturaleza y que tiene un mercado que crece continuamente».
En este sentido, González Palacín aseguró que en los últimos ejercicios la media de las ayudas que recibe el sector por la parte del Gobierno autonómico ronda los 200.000 euros, «lo que demuestra que en Castilla y León no se quiere apostar por un modelo que en otras comunidades como Andalucía tiene un gran potencial».