Los fallos han provocado mayor gasto de agua y de electricidad
El cúmulo de averías en varios tramos del canal del Páramo Bajo han provocado problemas graves en las remotas, de las que más de 120 ya se han sustituido a pesar de lo cual siguen fallando, así como en el frontal de comunicaciones, lo que imposibilita la labor de telegestión del riego y provoca un incremento en el consumo de agua y energía. Tampoco cumplen su función correctamente las baterías y los armarios de recarga, lo que ha llevado a la comunidad a tener que instalar paneles solares en muchos hidrantes.
Todo esto se traduce en un aumento en los costes de explotación, sobre todo energéticos, para la comunidad, ya que obligan a incrementar la contratación de las potencias necesarias para poder suplementar en menos horas los riegos fallidos. Además el miedo a las continuas roturas ha reducido los riegos nocturnos, que es cuando más costaría detectar los reventones, lo que impide aprovechar las horas en los períodos en los que la energía es más barata.