Diario de León

Las trabas a la cogeneración ponen al límite la vía de eliminación de purines

La planta de San Millán acumula cuatro meses parada por los recortes de Industria.

Planta de cogeneración en San Millán, elemental para la eliminación de purines.

Planta de cogeneración en San Millán, elemental para la eliminación de purines.

Publicado por
L. urdiales | redacción
León

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La planta de San Millán presenta situación de parada por mantenimiento sostenido, necesario para reanudar de forma inmediata la actividad. No parece próxima después del último decreto aprobado ayer por el Gobierno para regular el sector de las energías renovables, que aploma aún más la esperanza de devolver la producción a estas estructuras. La de León, en la boca de entrada al Páramo Bajo, especialmente relevante por su incidencia medioambiental, salvaguarda de la densa normativa que obliga y ampara en la eliminación de purines. De ese ajuste depende el negocio de granjas de porcino integradas, el sector agroganadero que más crecimiento ha podido experimentar en la última década en la provincia. La planta de cogeneración eléctrica para el tratamiento de purines, una de las 29 que se asientan en el territorio peninsular, (y que se han agrupado dentro de Adap y Acogem para mejorar su defensa corporativa en este pleito de intereses frente a la nueva política energética gubernamental) paró máquinas en febrero, acometida por la derogación del real decreto 661/2007, que en esencia supuso una reducción del 40% de las ayudas que recibían. De forma injusta, protestó el sector, porque el Gobierno equiparó en esa fecha a las platas de tratamiento de purines al resto de empresas de cogeneración y no tuvo en cuenta la tarea de descontaminación que está vinculada con su labor. La modificación legislativa se interpreta desde la asociación de empresas que relacionan la actividad de la cogeneración con la eliminación de purines como un gesto desleal al cambiar «las reglas a mitad de partido» al dejar su función sin el amparo normativo que marcaba el hecho diferencial respecto del de la cogeneración convencional, que le aseguró un régimen específico para asegurar el futuro. La variante del Ministerio de Industria hace inviable el sistema. Que en la provincia leonesa, y vinculado a la planta de cogeneración, supone la intervención sobre 30.000 toneladas de purín al año, que generan las quince granjas asentadas en un área próximo a la estructura de San Millán. La intervención sobre el proceso resulta tan esquemático como eficiente para solucionar la exigencia que impone la normativa ambiental: en las entrañas de la planta se interviene para separar la parte sólida y líquida de la materia orgánica, el secado, la evaporación y la eliminación del amonio y lixiviados para poder verter conforme a ley. Con la planta en parada técnica, que asume en forma de pérdidas, el horizonte de damnificados crece de forma progresiva a medida que se supera el tiempo de dudas sobre el futuro: los doce empleos directos que se vinculan con la actividad, operarios de la planta y transporte de los purines que recoge en las granjas asociadas; las quince explotaciones de cebo porcino, en la base del embudo que se forma para proceder a la eliminación de las deyecciones de los miles de cerdos que estacionan al año. La salida es complicada. Porque el problema de la producción del porcino es que la explotación cada vez está más desligada del factor tierra y cada vez hay menos base de superficie para reutilizar los purines generados; a este factor se une el incremento del censo de ganado porcino en los últimos años, así como las dimensiones de las granjas, exponentes de los que es ejemplo el sur de la provincia leonesa.

El conflicto ligado a la parada de la cogeneración tiene un claro tinte medioambiental. Las mismas licencias de las granjas están vinculadas al cauce de salida de los purines, que hasta el momento encontraban por la vía del tratamiento y transformación que asumía la planta de San Millán de los Caballeros. La industria no es de ayer. Lleva diez años de actividad; con un enganche a la red, para trasladar su aportación eléctrica (a la subestación de Santa María del Páramo). Cinco millones de kilovatios al mes de media.

Soluciones de palabra

Las administraciones con competencia agropecuaria tampoco han certificado una solución para la actividad alterada de las plantas de cogeneración, esenciales en la eliminación de purines. Ni Ministerio de Agricultura ni consejería de la Junta, van más allá de declaración de intenciones. La inacción terminará de forma traumática con el sector, condenado por una cadena de legislación en medio ambiente, inflexible con vertidos en superficies inadecuadas para la solución o condicionada por la estacionalidad, el periodo de lluvias o el manejo de cultivos. En medio, el sector de cebo del porcino, que ha ganado una dimensión sin precedentes en la provincia en la última década.

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