Diario de León

El fiscal mantiene en 12 años la pena al acusado de quemar cuatro casas

Considera su acción «un peligro concreto, evidente y grave» para los inquilinos.

Momento de la última sesión del juicio contra Rubén Iván Diguele.

Momento de la última sesión del juicio contra Rubén Iván Diguele.

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EFE | león

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El Ministerio Fiscal ha mantenido la petición de una pena de doce años de prisión para Rubén Iván Diguele por un delito de incencio con riesgo para la vida de las personas por, presuntamente, incendiar cuatro viviendas de un mismo inmueble en Astorga con sus inquilinos dentro en junio de 2009.

En la segunda y última sesión del juicio contra Diguele, la fiscal destacó que no existe «ninguna duda» de la culpabilidad del acusado ya que los hechos han quedado «suficientemente acrecitados» y las pruebas «demuestran intencionalidad» por su parte.

Añadió que no tiene duda alguna de que el acusado «tendría que estar al menos diez años» en prisión porque su acción supuso «un peligro concreto, evidente y grave» para los inquilinos del edificio incendiado, ya que los focos del fuego que asoló el inmueble fueron creados por él.

La Fiscalía considera que Diguele actuó con intención de venganza, puesto que tenía que abandonar el piso en el que vivía debido a que la abuela, que era la titular del contrato de alquiler, había fallecido dos meses antes.

Los dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía encargados de realizar el informe policial, que declararon ayer por videoconferencia, concluyeron que el fuego fue «provocado intencionadamente en cuatro focos» situados en el patio interior, al lado de un depósito de gasóleo que estalló, la cocina y dos habitaciones. Ambos agentes resaltaron que «todos los focos» estaban orientados hacia el patio interior y que tres de ellos, que estaban distribuidos por la casa del acusado, no tenían relación con el fuego del patio interior ni provenían unos de otros, sino que eran «independientes».

Los médicos forenses reafimaron las conclusiones obtenidas en el informe psicológico realizado al acusado el 20 de agosto de 2009, en el que se dictaminó que Diguele era «una persona totalmente normal», sin patología mental ni rasgos violentos o tendencias suicidas.

El acusado declaró antes de ayer ante el tribunal, que solía hacer hogueras en el patio interior del inmueble para separar la chatarra del plástico, y que esa debió ser la causa del incedio, en cualquier caso de manera involuntaria. El padre, la novia y un amigo de Diguele confirmaron que sabían que el acusado debía llevar a la chatarrería a la mañana siguiente las sillas que estaba quemando y que iba a vender.

Domingo Moreno, representante de una empresa chatarrera, confirmó que conocía a Diguele y a su padre puesto que vendían chatarra a su empresa y admitió que «pide que limpien» la misma si está «con plástico» como declaró el acusado.

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