Martín Martínez pregonero de las fiestas de astorga

«Ser el pregonero es un honor que he recibido con sorpresa»

El cronista oficial de la ciudad, que lleva más de medio siglo difundiendo, informando y creando opinión será el encargado de inaugurar los festejos en honor a Santa Marta, patrona de Astorga.

Martín Martínez, cronista oficial de Astorga, en una foto de archivo.

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a.g. valencia | astorga
León

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El cronista oficial de Astorga, Martín Martínez, será el encargado de pregonar este año las fiestas de Santa Marta. Méritos le sobran y es que durante más de cincuenta años ha narrado el día a día de la ciudad. De hecho, Astorga se ha encontrado a sí misma en muchas ocasiones en su pluma y su voz. A día de hoy, el cronista es columnista en las páginas de este diario. Martínez, según reza su currículum, tiene una larga trayectoria ligada a los medios de comunicación, es periodista, conferenciante y un impulsor de la cultura. En este aspecto destaca como promotor del Centro de Estudios Astorganos Marcelo Macías, en las Jornadas culturales de La Cepeda o en la Asociación en defensa de la cultura maragata. Además, ya ha sido pregonero de la Semana Santa astorgana, en el Órbigo o La Bañeza, pero es la primera vez que abrirá la fiestas patronales de su ciudad.

Ostenta diferentes premios y distinciones, es autor de numerosos libros, colaborador de otros tantos y padre de multitud de artículos en revistas, además de guionista para vídeos.

—¿Qué significa para usted ser el pregonero?

—Es un honor enorme, porque es avisar al público de que vamos a celebrar las fiestas de Santa Marta.

—¿Cómo recibió la noticia?

—La recibí con sorpresa. Normalmente los pregoneros son astorganos o personas ligadas a la ciudad que viven fuera de ella. Por eso cuando la alcaldesa me lo comunicó sentí que era un honor mucho mayor porque resido en Astorga.

—¿Hay algo que ya pueda desvelar?

—En un pregón no hay sorpresas. El mandato es decirle a vecinos y visitantes que hay que divertirse, además de alabar a la ciudad y hacer un pequeño recorrido por su historia.

—¿Cómo han cambiado las fiestas?

—Han cambiado para mejor. Hay más actos. Ahora su presupuesto es el que la ciudad tenía para todo en los años 50 ó 60.

—Un consejo para esos días...

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—Divertirse con alegría y siempre en la mejor compañía.