ZARPAZO EN BABIA
La FOP visita a la yegua y exige el pago inmediato de los daños del oso
Cree que las heridas no son las habituales en un ataque a ganado

El presidente de la FOP, Guillermo Palomero, con la yegua herida
La Fundación Oso Pardo (FOP) se acercó ayer tarde a Riolago de Babia, donde se denunció un ataque a una yegua por un oso, para comprobar el daño producido. Tras ver a la yegua, que se alimenta con normalidad y está siendo tratada por un veterinario, la FOP llegó a la conclusión de que «se trata de una herida atípica, con una incisión larga y profunda que no es la habitual en los casos realmente infrecuentes en los que se producen ataques a ganado». En ese sentido explican que el oso tiene en cada mano cinco uñas, por lo que las marcas que puede dejar suelen ser diferentes a la producida en este suceso. En cualquier caso, la FOP considera que es necesario que se paguen los daños con rapidez, para compensar las, a su juicio, «pocas molestias que el oso puede ocasionar en las áreas oseras».
Aunque aseguran que los daños al ganado son escasos, se deben pagar, al igual que los daños a colmenares y frutales, lo más rápidamente posible.
De igual modo, la FOP cree imprescindible que la Junta no abandone las medidas de prevención de daños en colmenares, que es donde se producen los principales ataques de oso, mediante la instalación de pastores eléctricos que protegen adecuadamente las instalaciones apícolas.
Por otro lado, la FOP califica de «desafortunadas» las recientes declaraciones de José Antonio Turrado, secretario General de Asaja en Castilla y León, que en una editorial en su página web consideraba que la presencia del oso es «incompatible con la vida de las personas». Para la FOP, ahora que todo el mundo en las áreas oseras ve al oso como un elemento de desarrollo económico, estas ideas son completamente extemporáneas. «Sería muy interesante que el Secretario General de Asaja en Castilla y León se animara a conocer las experiencias de cohabitación entre ganaderos y osos, como podría ser el caso asturiano del Parque Natural de Somiedo, donde 8.000 vacas conviven con al menos 40 osos, sin apenas conflictos, y donde se considera a la especie como un oportunidad para el desarrollo socioeconómico y no una traba», afirma la FOP en un comunicado.