Artesanos, fieles y pendones caminan juntos hacia la ermita
El concurso de bolos repartirá más de mil euros en premios y el de la rana embutido.

La virgen procesionará hoy desde la iglesia de Robles de la Valcueva hasta la ermita.
Robles de la Valcueva celebra este viernes una nueva edición de su tradicional Romería de Boinas, un multitudinario evento que cada 15 de agosto combina a la perfección actos religiosos con otros de carácter popular. Todo dará comienzo a las 11.30 horas merced a la apertura de la Feria de Muestras de Oficios Artesanos, que cumple ya su séptima edición y parte con la premisa de sorprender a propios y extraños mostrando cómo se trabajaba antaño la madera, la cerámica o la piel. Poco después, cuando el reloj marque las doce del mediodía, una gran representación de pendones de la provincia se concentrará en la iglesia de Robles para dar forma a la posterior procesión. Una comitiva que busca rendir homenaje a la virgen de Boinas en su traslado hasta la ermita. Todos estarán escoltados por caballos y mastines leoneses.
El programa continúa con la celebración eucarística —a las 13.00 horas— para que después los estandartes luzcan todo su esplendor en una exhibición que ya se ha hecho famosa entre los habitantes de la zona y los miles de devotos que suelen acudir.
Cargar pilas siempre es necesario a la hora de comer. Por eso primero tendrá lugar el reparto de escabeche a precio de coste y después la paellada popular.
Uno de los grandes momentos de esta fiesta llegará a las 17.00 horas con el décimo quinto concurso de bolos por parejas y el cuarto concurso de rana. El primero repartirá más de mil euros en premios y varios lotes de embutidos, mientras que el de la rana sólo reparte alimentos.
Otro de los clásicos de la Romería de Boinas es el siempre vistoso y entretenido espectáculo ecuestre a cargo de la empresa Mirantes. Y más tarde, la exhibición canina liderada por el grupo de trabajo Reyero.
De nuevo la devoción y los actos religiosos cobran protagonismo a las 18.30 con el rezo del rosario en la ermita, la misa y la unción de enfermos. Todo llegará a su fin hasta el próximo año —Dios mediante— con la siempre apetecible música en una verbena popular que arranca a las 19.30 horas.