Los alcaldes leoneses de Picos exigen «igualdad de condiciones»
Sajambre y Valdeón ven más medios en Asturias y Cantabria.
Los alcaldes de Oseja de Sajambre y de Posada de Valdeón, los dos municipios de la provincia enmarcados en la vertiente leonesa del Parque Nacional de Picos de Europa esperan la visita de mañana de la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, a la que pedirán el impulso de la zona leonesa de este enclave natural para disponer de “igualdad de condiciones” respecto a Asturias y Cantabria.
La presencia de García Tejerina dará la oportunidad a los vecinos de trasladar las principales reivindicaciones que tienen para mejorar el entorno y contar con “las mismas posibilidades” que tienen Asturias y Cantabria. Así lo resaltó el alcalde de Posada de Valdeón, Tomás Alonso, que elogió la importancia de la llegada de la ministra a una zona en la que podrá ver “de primera mano” las “carencias” respecto a otras comunidades.
Alonso recordó que la vertiente leonesa tiene “todo el territorio metido en el Parque Nacional”, lo que provoca algunas limitaciones que lastran el desarrollo del entorno. Además, insistió en la necesidad de “venir a los sitios” para conocer las problemáticas de cada zona, y reiteró que le transmitirán los “muchos problemas” que tienen en la actualidad, con la falta de actividades o la problemática con el lobo.
Las actividades de ocio y tiempo libre es una de las posibilidades de desarrollo que se barajan en la zona, aunque hasta el momento han encontrado “problemas con la Dirección del Parque Nacional”. En este sentido, Alonso recordó que en la vertiente leonesa “todo está prohibido” lo que hace necesario “un cambio” y “un impulso” que recupere población.
El alcalde de Oseja de Sajambre, Antonio Mendoza, centró sus peticiones en la finalización de los centros de visitantes, con la puesta en funcionamiento del de Sajambre, aún en trámites burocráticos, así como la recuperación de la convocatoria de las ayudas ZIS, que se suprimieron hace más de tres años y que suponían una inversión de alrededor de 800.000 euros anuales para el acondicionamiento de los pueblos e infraestructuras de Picos de Europa.