Investigan la muerte violenta de una mujer de 90 años en su domicilio
Una ventana de la casa apareció rota y el cuerpo presentaba varias lesiones.

La Policía Judicial de la Guardia Civil trabajó durante toda la jornada de ayer en la vivienda de la nonagenaria.
La Guardia Civil investiga la muerte violenta de una mujer de 90 años, cuyas identidad se corresponde con las iniciales M.P. Su cuerpo apareció el domingo con varias lesiones en su domicilio de El Burgo Ranero, en la calle de Las Eras. Según informó la Subdelegación del Gobierno, «la fallecida presentaba varias heridas de distinta consideración», en un escenario en el que no cuadran las piezas, con una habitación incendiada y una de las ventanas del inmueble rota y abierta.
A mediodía de ayer, la investigación no descartaba «ninguna hipótesis» y lo cierto es que la Policía Judicial trabajó ayer durante toda la jornada —mañana y tarde— en la vivienda, donde ya había comenzado a recabar pruebas el domingo.
El sábado se vio por última vez a la fallecida, en la calle, hablando con unos vecinos, a los que invitaba a entrar en su casa por el frío y no es hasta las 15.00 horas del domingo cuando se encuentra el cadáver, en un cuarto a oscuras porque la persiana no se había levantado, junto a una cama que le fuego había devorado.
Según explicó una nuera de la fallecida, es una hija de la segunda la que encuentra el cuerpo. «Venía a pasar los fines de semana con ella» y estaba en El Burgo a la hora de comer. Pero al llegar a la casa de su madre, la mujer advirtió dos detalles extraños: la persiana completamente cerrada y que aún no había retirado la barra de pan del día, que colgaba en la ventana habitual dentro de una bolsa.
La hija, vecina de León, entró en la vivienda. La luz no funcionaba y percibió un fuerte olor a gas, por lo que se dirigió a la cocina, donde una de las llaves está abierta. En la estancia vio una ventana rota y abierta y, lo peor de todo, había señales de su madre. La alarma surge en la exploración de la casa cuando ve hollín en el pasillo. Es entonces cuando sale a la calle, relatan los vecinos, solicitando ayuda. Después, gracias a la iluminación de un teléfono móvil, se descubrió el cuerpo de la anciana en su dormitorio. El cuarto había ardido, «pero ella no parece que se haya quemado» y permanecía junto a la cama, tendida boca abajo, con la cabeza junto a la mesilla. La segunda exploración se realizó con una linterna y se dio aviso a los servicios médicos de emergencia y a la Guardia Civil.
La familia descarta un suicidio por el ánimo optimista que mostraba la mujer y porque «hay cosas que no cuadran», referían desde la familia. La ventana rota, el fuego en la habitación y las puertas traseras «que aparecieron cerradas, pero no trancadas como las dejaba ella» les llevaron desde un principio a pensar en que hay un responsable de la muerte de su allegada. Cabe apuntar que el dormitorio de la finada da a la fachada principal de la casa, mientras que la cocina se orienta a la parte trasera, donde el inmueble tiene un patio tapiado.
Hasta el lugar del suceso se trasladó un equipo médico, que nada pudo hacer. Las mismas fuentes señalaron que el levantamiento del cadáver se produjo sobre las siete de la tarde. Fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de León, donde ayer se practicó la autopsia. Fuentes oficiales confirmaban ayer por la mañana una muerte violenta, aunque, en plena investigación, no se podían establecer aún certezas.
La capilla ardiente se abrió por la tarde en el tanatorio de Mansilla de las Mulas. El funeral por la víctima se celebra hoy a las 12.30 horas en la iglesia parroquial de El Burgo Ranero. A éste seguirá el entierro.