COMARCAS
Babia y Luna sólo necesita ya el apoyo de las Cortes para ser parque natural
El Consejo de Gobierno aprueba el proyecto de ley tras 24 años de proceso normativo.
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Casi 24 años después de que se iniciaran los primeros trámites para declarar a Babia y Luna parque natural, la Junta ultima este largo proceso normativo, el más largo en la historia de Castilla y León para designar un espacio protegido, con la aprobación en Consejo de Gobierno del correspondiente Proyecto de Ley.
De esta manera, las 57.628 hectáreas de zona protegida que abarca la totalidad de los municipios de San Emiliano y Sena, y, parcialmente, de los municipios de Los Barrios de Luna y Cabrillanes, se convertirán en el primer parque natural de la provincia de León.
Según las previsiones del propio consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, Babia y Luna será por fin parque natural antes de que acabe la legislatura, después de superar el plazo de enmiendas y de ser aprobado por las Cortes de Castilla y León.
Este enclave cuenta con una casa del parque de excepción, el palacio de Riolago, inaugurado el pasado mes de junio, un espacio con una impresionante zona expositiva que constituye un lugar de encuentro para vecinos y visitantes. En sus tres primeros meses de vida, la casa del parque recibió la visita de más de tres mil visitas.
Babia y Luna constituye uno de los ecosistemas más representativos de la Cordillera Cantábrica. El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), aprobado el pasado mes de febrero, coincide territorialmente con el espacio protegido Red natura 2000 Valle de San Emiliano, designado como lugar de importancia comunitaria (LIC) y como zona de especial protección para las aves (ZEPA). En su extremo oriental coincide parcialmente con el LIC Montaña Central de León y con las reservas de la biosfera de Babia y de los Valles de Omaña y Luna.
El Porn establece una zonificación con diferentes usos para cada zona del espacio natural en función de sus características y valores naturales así como por su mayor o menor vulnerabilidad. Las zonas de reserva representan el 10,9 % del ámbito ordenado (unas 6.287 hectáreas) y coinciden con la zona de valor excepcional por lo que no se podrá acceder libremente.
El proyecto de ley aprobado ayer se estructura en cuatro artículos, cinco disposiciones finales y un anexo en el que se reflejan la delimitación del ámbito territorial del parque natural.
El artículo primero establece la finalidad del parque basada en la preservación y conservación de sus ecosistemas y sus valores paisajísticos en armonía con los usos y aprovechamientos tradicionales. El artículo segundo fija los objetivos prioritarios de la declaración del parque, el artículo tercero contempla el ámbito territorial de forma genérica y el artículo cuarto establece el régimen de protección.
La disposición final primera contempla la aprobación posterior del PRUG (Plan Rector de Uso y Gestión) del parque natural, la disposición segunda establece la composición de la junta rectora, la disposición tercera regula el nombramiento de director-conservador del parque, la cuarta la habilitación normativa a la Junta para la aplicación y desarrollo de la ley y la quinta sobre la entrada en vigor del texto legal.
Hasta llegar al acuerdo de Consejo de Gobierno, el texto legislativo ha pasado su oportuno período de información pública, el visto bueno del Consejo Regional de Espacios Naturales Protegidos de Castilla y León, el informe de la Junta de Castilla y León, los pertinentes informes jurídicos y el dictamen preceptivo del Consejo Consultivo. Su último trámite son las Cortes.