LA CRISIS DE LA MINERÍA
El Senado rechaza que el Gobierno garantice la quema de carbón nacional en las eléctricas
El ministro Soria no da detalles del incentivo a las eléctricas para el consumo

l ministro de Industria, Energia y Turismo, José Manuel Soria,durante su cocmparecencia ante la Comisión de Industria del Senado.
La Comisión de Industria y Energía del Senado rechazó ayer la moción presentada por el Grupo Mixto en la que se reclamaba al Gobierno una garantía para que las empresas eléctricas quemen carbón nacional, con el argumento por parte del PP de que es prioritario ofrecer «energía barata y competitiva a los consumidores industriales». Por la tarde, el ministro de Industria, José Manuel Soria, se limitó a señalar durante su comparecencia que la Comisión de Seguimiento del Marco de Actuación para el carbón analizó la pasada semana la propuesta del nuevo incentivo a las eléctricas, que en su opinión apuesta por el consumo de mineral nacional; pero no ofreció ningún detalle sobre el mecanismo que espera el sector desde hace meses. Soria se centró en repetir los argumentos que expone en cada una de sus comparecencias sobre la normativa europea que condiciona el futuro de las minas no competitivas.
Por la mañana el senador de IU Jesús Iglesias había defendido la moción del Grupo Mixto, en la que se requería al Gobierno un régimen de ayudas que «permita al carbón nacional mantener la actividad extractiva». El parlamentario censuró que en 2013 únicamente se cumplió la mitad del consumo establecido en el plan del carbón, y que el año pasado el porcentaje había bajado al 38%. «Y eso pese a que el uso del carbón en las térmicas para respaldo del sistema se vio incrementado, eso sí, con carbón de importación».
También demandó la puesta en marcha del mecanismo sustitutivo del decreto de restricciones que el Gobierno comprometió para su puesta en marcha a principios de este año. «A día de hoy hay un borrador genérico, que parece apuntar a una modificación sustancial del sistema de ayudas». Un mecanismo que pretende establecer no una ayuda específica por tonelada consumida de carbón nacional, sino un régimen de subvención a las térmicas por las inversiones que tienen que realizar para cumplir las exigencias de la UE.
Riesgos
En opinión del senador este sistema ofrece «riesgos», ya que «o se articula una exigencia de mantenimiento en un tiempo razonable del consumo del carbón nacional, o puede darse la paradoja de que se subvenciones esas inversiones imprescindibles y que en muy poco tiempo dejen de quemar carbón nacional y las inversiones sirvan para subvencionar el carbón de importación. Es decir, para al final favorecer a las eléctricas».
También el senador socialista Antonio Arrufat recordó que el carbón es un monocultivo en las cuencas, y lamentó la «lentitud» del Gobierno, que «está enredando y siembra incertidumbre al no asumir su compromiso con las comarcas mineras».
El senador popular José Luis Vallines atribuyó esta lentitud a la cautela por la complejidad para resolver el asunto del consumo de carbón nacional, y consideró difícil encontrar el equilibrio entre el deseo de tener energía barata para las emprsas y fomentar el consumo de carbón nacional. «El carbón autóctono es el que es y tiene el precio que tiene, y el de importación también tiene el precio que tiene. Y son las empresas eléctricas las que deciden el mix de generación», destacó.
Finalmente la moción de garantía de consumo al carbón fue rechazada.