castrotierra de la valduerna
La tradición arropa a toda la comarca
Los pendones de La Valduerna junto a las tallas y las cruces suben al santuario.
Como cada día de Pentecostés La Valduerna sacó a relucir bien alto los colores de la tradición. Los paños, que siguen siendo enseñas de los pueblos, las cruces parroquiales y las tallas de la Virgen se concentraron a los pies del santuario del Castro para dar cumplimiento a la bonita costumbre. Pasadas las doce del mediodía, los pendones y la comitiva llegaba a los alto del imponente templo, donde la Virgen milagrosa de Castrotierra esperaba la visita un año más.
La cita que además de religiosa se ha convertido en un día de convivencia entre los vecinos de la comarca siguió con la misa y una comida campestre a la vera del santuario. Después, sobre las cinco comenzó el rosario poniendo fin a una jornada de altura.