PROTESTA PIONERA
Los alumnos de Cembranos, primeros que plantan cara a la reválida que impone la ley, no la hacen y se quedan en casa
Los padres critican la presión a niños de 8 años que se juegan el curso en un examen y que califican de "inadmisible"

El de Cembranos es el primer colegio de la provincia que boicotea la prueba de la Lomse
Los padres y madres de los diez alumnos que cursan tercero de Primaria del colegio público de Cembranos han decidido por unanimidad que durante hoy, mañana y pasado no enviarán a sus hijos a clase. El motivo no es otro que su más rotuda repulsa a las pruebas de evaluación que exige la nueva ley educativa (Lomce) y que realizarán durante estos tres días profesores ajenos al centro. Según el Ampa de este colegio, la famosa y cuestionada reválida, a la que se enfrentan todos los alumnos de este curso, evaluará con nota, es decir, que «si el niño saca una calificación mala durante estos tres días de examen podría repertir curso, con independencia de la trayectoria que haya tenido durante todo el año escolar, y de la evaluación que sobre el alumno hayan realizado sus profesores o tutores habituales». Los progenitores consideran que es una presión «excesiva» para niños de ocho años ya que «se juegan todo el curso en sólo tres días», declara la madre de uno de los alumnos afectados.
Preguntas tipo test
Los estudiantes de tercero de Primaria de Castilla y León se enfrentarán esta semana a la primera evaluación externa prevista en la nueva Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce). Una prueba que consta de tres partes divididas en 69 ejercicios: una de comprensión oral y escrita, otra de expresión oral y escrita y una tercera de cálculo y resolución de problemas. La gran mayoría de estas actividades consisten en preguntas tipo test de respuesta múltiple.
El de Cembranos es el primer colegio de la provincia de León en plantar cara a la reválida, a la que desde los distintos sindicatos educativos está llamando al boicot.
Es el caso de CC OO, quien a través de un comunicado, denunció ayer que la reválida es un indicador de la «falta de voluntad» de reducir la tasa de abandono educativo temprano, la más alta de la Unión Europea, y una merma de la igualdad de oportunidades, sobre todo del alumnado más desfavorecido, al que se deriva a unos itinerarios sin salida. De ahí que el sindicato no dude en comparar esta «evaluación selectiva» con la escuela franquista.
CC OO considera que la evaluación es un «poderoso instrumento» de política educativa, ya que lo que se evalúa es lo que importa. «Es de temer, como ya ocurre con pruebas de este tipo en otros países, que, a partir de ahora, la evaluación deje de servir para hacernos aprender de los errores y que la actividad docente se centre en entrenar para este examen, relegando las metodologías activas y el tratamiento integrador de la diversidad, para acentuar el carácter memorístico de un sistema educativo que sigue sin preparar de manera suficiente a los ciudadanos para comprender y actuar en la realidad», recoge la nota del sindicato.