El coste máximo de la adaptación de las térmicas será de 405 millones
La potencia máxima de las instalaciones que pueden acogerse al incentivo del mecanismo de capacidad se estima en 4.500 megavatios, por lo que «el impacto total de la orden sería de un máximo de 405 millones de euros para el período completo de aplicación, pudiendo variar su distribución cada año». Así se explica en la memoria del análisis del impacto normativo de la orden ministerial elaborado por el Ministerio de Industria para enviarlo a la CNMC. La orden contempla como cuantía asociada a la inversión medioambiental 90.000 euros por megavatio.
El incentivo se recibriría en función de la tramitación administrativa y la realización de las inversiones, «de forma que se percibe el total por cada grupo o instalación en un máximo de tres años». Lo que permitiría una «laminación de los pagos» en función de la cuantía anual de las decisiones de las eléctricas, que «pueden adoptarse en distintos momentos», según recoge la memoria.
Sin impacto presupuestario
En todo caso, el propio ministerio señala que «las medidas contenidas en esta propuesta de orden no supoonen un incremento del gasto público».
El documento justifica la necesidad de la norma en que los mecanismos de capacidad «son un instrumento utilizado para incentivar la inversión y la disponibilidad de generación para cubrir la demanda en horas de punta del sistema, a precios razonables». Y también «permite reducir los riesgos que supone para la economía la elevada dependencia energética del país.
Además, la memoria reconoce que las instalaciones de generación con carbón autóctono «favorecen la diversificación de los combustibles utilizados para la producción de electricidad». Además «garantiza la correcta operación del sistema y el suministro eléctrico», al tratarse de «una producción gestionable y proveedora de servicios de ajuste del sistema».
También recuerda que la UE permite generar el 15% de la energía con fuentes autóctonas.