INCENDIOS FORESTALES
Controlado el fuego en Palaciosmil que ha calcinado centenares de hectáreas
Uno de los heridos recibe el alta y el otro está ingresado en el hospital de Valladolid

El alcalde de Quintana, Emilio Cabezas, junto al camión calcinado el lunes
Desolador. Es la palabra que mejor define el aspecto del pinar de Villameca, que ayer aún humeaba tras el fuego que durante más de 15 horas campó por el monte, convirtiendo en cenizas todo los que se ponía a su paso. Los intensos trabajos para tratar de sofocar las llamas, que comenzaron el lunes sobre las tres de la tarde por causas que aún se están investigando, lograron estabilizarse sobre las siete de la mañana de ayer, rebajando el nivel de gravedad a 0 tras una noche donde los medios de la Junta, apoyados por los del Ministerio de Medio Ambiente, se afanaron para controlar el siniestro. A lo largo de la mañana, las brigadas continuaron sobre el terreno para lograr la completa extinción del incendio forestal, que durante unas horas tuvo en jaque a los vecinos de Palaciosmil, en el municipio de Quintana del Castillo, donde llegó a barajarse la posibilidad de desalojar la localidad.

Dos bañistas contemplan el trabajo de un helicóptero de la lucha contra incendios en el pantano de Villameca. FOTO: JESÚS F. SALVADORES
«Lo pasamos mal», reconocía ayer un vecino, ya tranquilo tras una noche en la que apenas pudo dormir. «En un momento el humo estaba muy cerca del pueblo», aseguró, con la mirada puesta en el pinar ahora ya convertido en cenizas. De hecho, el gobierno autonómico cifró en centenares de hectáreas la superficie que ha resultado abrasada. Ayer aún trabajaban en la zona un helicóptero, tres brigadas terrestres y dos máquinas. Medios que se han sumado a los 137 efectivos, los dos hidroaviones y los cinco helicópteros que el lunes se desplazaron hasta el fuego para tratar de frenar su avance. El incendio también se llevó por delante el camión de la Mancomunidad de La Cepeda, el segundo que pierde de servicio en una década, y causó importantes quemaduras en los dos operarios que por proximidad llegaron los primeros al origen del fuego, en el monte número 14, cerca del desaparecido pueblo de Oliegos. Los dos trabajadores tuvieron que ser evacuados en ambulancia y helicóptero al Hospital de León. Allí se decidió el traslado de uno de ellos a la Unidad de Quemados del Hospital Río Hortega de Valladolid, donde según pudo saber este periódico «se recupera favorablemente». El otro herido recibió ayer el alta, como confirmaron fuentes de la Junta.
El alcalde de Quintana del Castillo, Emilio Cabezas, reconoció que «ha ardido todo lo que se podía quemar», insistiendo en la importancia de la prevención. «Los fuegos se apagan en invierno», aseguró, incidiendo en la necesidad de limpiar el monte. «Las zonas desbrozadas y podadas son las únicas que se han salvado», dijo el regidor, volviendo a poner en entredicho la coordinación de los medios. Una afirmación desmentida por el delegado de la Junta, Guillermo García, quien tildó de «rápida y eficaz» la actuación, «según demuestran el cronograma». De hecho apuntó que el primer helicóptero tardó apenas 14 minutos, «un tiempo récord», subrayó, al que luego se fueron sumando el resto de profesionales y medios.