Casi diez millones para la recuperación del valle

Algunas cortas tienen hasta veinte metros de altura.
Desde que en 2012 se acordara el cierre de Fonfría para cumplir una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que condenaba los cielos abiertos de Laciana y Babia, la Junta de Castilla y León no ha escatimado esfuerzos para restablecer los valores medioambientales del valle sobre el que se asienta la corta.
Desde ese momento se diseño un plan de restauración integral dotado con 9,9 millones de euros, a cargo de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente junto a la de Economía.
Los trabajos fueron adjudicados a la empresa pública Tragsa, que comenzó las obras a finales del año pasado. Tras el parón del invierno, motivado por las intensas nevadas que azotaron este año la provincia de León, las máquinas volvieron esta primavera a Caboalles de Arriba para tratar de borrar la huela que la minería a cielo abierto ha dejado en la zona, un lugar que cuenta con importantes figuras de protección ambiental (LIC y Zepa) por ser corredor del oso pardo y por ser zona habitada por el urogallo. Durante los 18 meses de ejecución de los trabajos se moverán 1,8 millones de metros cúbicos de estériles depositados en la mina y se estabilizarán taludes con bancos de unos 20 metros de altura.