Villarejo de Órbigo
La Junta alquila parte del Centro de Biocombustibles por 100.000 euros
Los licitadores que contraten análisis o servicios de I+D al Itacyl tendrán prioridad.

Fotografía de archivo del Centro de Biocombustibles y Bioproductos de Villarejo.
La Administración autonómica busca una empresa con la que compartir las instalaciones del Centro de Biocombustibles y Bioproductos de Villarejo de Órbigo. La institución, que depende del Instituto Teconológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), pone a disposición de terceros parte de unas instalaciones destinadas al desarrollo de «proyectos de escalado y demostrativos que generen valor tanto para el sector agrario como bioenergético». El beneficio por esta actividad se compensa con el pago de un canon mínimo anual de 100.000 euros, a los que habría que añadir el IVA.
El Itacyl ya tiene preparada toda la documentación para licitar el alquiler de la planta piloto —proyecto con el que la Junta quiso compensar al municipio de Villarejo por el cierre de la azucarera de Veguellina de Órbigo—, que se otorgará por un año y podría prorrogarse por otros tres.
Además de la mejora del canon —por cada 2.000 euros que se sumen a éste, mejor valoración tendrá la oferta—, los licitadores deberán desarrollar una actividad adecuada a las líneas de investigación, desarrollo y innovación (I+D+i) que desarrolla el Itacyl para el sector bioenergético. Es decir: aprovechamiento de biomasa residual de origen agrario, innovación y optimización de procesos industriales de producción de biocombustibles e innovación y desarrollo de bioproductos.
También se valorará el compromiso de la empresa aspirante a ocupar las instalaciones a contratar los servicios analíticos, de I+D o ambos del Centro de Biocombustibles y Bioproductos, así como la mejora de las instalaciones o cesión de bienes de equipo al finalizar el periodo de uso.
El adjudicatario se obliga al abono del canon, que pagará por trimestres, al mantenimiento de las instalaciones y al pago de los suministros, tasas y tributos que originen el uso de las instalaciones. Deberá suscribir una póliza de seguro que cubra cualquier siniestro se las instalaciones, con una cantidad asegurada no inferior a 500.000 euros.
El cierre de la fábrica azucarera de Veguellina se produjo en 1998, fruto de la fusión Azucarera Ebro y Sociedad General Azucarera, si bien continuó funcionando como centro de recepción de remolacha durante algunos años más.
Desde 2008
La Junta de Castilla y León inauguró el complejo de investigación en el año 2008, tras haber invertido en el proyecto 9,2 millones de euros. El apertura de éste supuso la creación de 14 puestos de trabajo. La planta piloto tiene capacidad para producir 500 litros al día de etanol.