La Pola de Gordón
Sanidad y Somacyl se contradicen sobre los vertidos del matadero al río
La CHD abre un expediente contra el Ayuntamiento, como titular de la depuradora.

Somacyl reconoce que existieron vertidos al Bernesga, como el de la fotografía.
El Servicio Territorial de Sanidad y la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León, que depende de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, no pueden resultar más contradictorios en el informe que emiten sobre los posibles vertidos del matadero de La Pola de Gordón al Río Bernesga.
Quizá sea por sus distintos puntos de vista sobre una misma realidad, pero lo cierto es que donde Sanidad aprecia un cumplimiento más que escrupuloso de la normativa, Somacyl —encargada del mantenimiento y explicación de la estación depuradora de agua potable (Edar) por convenio con el Ayuntamiento polés— encuentra irregularidades en el vertido que le llega de las instalaciones para el sacrificio de animales en el periodo que abarca el informe: de enero a junio de 2015.
El empate podría deshacerlo la resolución del expediente sancionador que abrió en septiembre la Confederación hidrográfica del Duero (CHD) por los supuesto vertidos, denunciados por dos vecinos que encuentran en la instalación una actividad molesta para sus domicilios. El expediente de la autoridad de cuenca se dirige contra el Ayuntamiento de La Pola de Gordón, como titular de la Edar, instalación ésta de la que habría partido el vertido.
El informe de Sanidad señala que el vertedero dispone de un sistema de gestión de la sangre que genera la actividad —aunque parte de ésta pueda evacuarse con las aguas residuales del vertedero— y de gestión de residuos, que considera adecuados. Además, cuenta con una depuradora de sólidos, para evitar que éstos lleguen a la Edar. También apunta que ante la denuncia de los vecinos «desarrolló unas medidas correctoras para minimizar, si cabe, el impacto de su actividad», encaminadas a reducir la cantidad de sangre que llegue a las aguas residuales. Apunta, también que los olores que produce el matadero son inherentes a la actividad, y que el nivel de sacrificios en La Pola descenderá por el traslado de los sacrificios de ovino a caprino en León. El informe se firma en julio, sin apreciar incidente alguno.
«Vertidos puntuales»
Somacyl señala que la Edar municipal se puso en marcha en octubre de 2014 y en marzo se modificó la ordenanza de vertidos industriales, que estableció los valores límite «que ningún vertido debe superar», máximos «superiores a los de vertidos normales para un matadero». Pese a todo, en el primer semestre de 2015, las aguas residuales que llegan del matadero «no cumplen los valores admisibles», dado el elevado número de reses que se sacrifican a diario —«superior a la capacidad del matadero», matiza—, lo que provoca caudales de agua que las instalaciones no pueden absorber y laminar. Los caudales punta «se mantienen hasta una semana entera en periodos de tiempo que rondan las 12 y 14 horas diarias».
La gestora de la Edar señala que de enero a junio fue muy elevada la carga contaminante procedente de la instalación, formada pro sangre y, también restos sólidos —«vísceras, pelos, estiércol y contenido rumial»—, como consecuencia de «una mala gestión del interior de las instalaciones» del matadero. Describe una sucesión de fallos que llevan al fallo de las bombas que llevan el agua del matadero a la Edar y su paso a la red de alcantarillado del polígono industrial.
Somacyl asegura que el vertido del matadero a llegado al aliviadero de la Edar, produciendo «vertidos ocasionales directos» al Bernesga.
Indica, por otra parte, cómo los sólidos —que llegan en cantidad «elevada» y «deberían haber sido eliminados antes» y el contenido rumial afectan de manera negativa a determinados puntos de la Edar, «disminuyendo considerablemente su vida útil. En la estación depuradora se ha recrecido el labio del aliviadero, «que estaba en mal estado», para dificultar los vertidos directos y se ha construido una instalación para eliminar «por decantación la mayor parte de los sólidos».
Somacyl asegura que un día antes de la inspección de Sanidad, la gestora del matadero «vació todos los lodos del tanque de homogeneización a la red de alcantarillado del polígono mediante una bomba centrífuga propia», que originaron «un vertido incontrolado hacia la Edar de lodos y fangos, que deberían haber sido retirados por un gestor autorizado, como viene realizando la empresa encargada de la explotación de la Edar».