SUCESOS
La UME no encuentra en Matadeón ni rastro de la mujer y su bebé desaparecidas hace 30 años
La excavación se extiende ahora a la zona que ocupaba el gallinero

La UME no ha encontrado ni rastro de Teresa y su bebé en el solar donde se las busca después de estar desaparecidas desde hace 30 años
No rastro. Ni en la bodega camuflada bajo el suelo de lo que fue una casa y que ahora es un solar en Matadeón de los Oteros ni en el gallinero. No hay ni rastro ni de la mujer ni de su hija recién nacida, ambas desparecidas hace 30 años.
El dispositvo tuvo paralizado desde por la mañana el pueblo. Y la sorpresa, también. Casi medio centenar de miembros de la UME trabajaron desde las 8 y media de la mañana en lo que era una casa de Matadeón de los Oteros y ahora es sólo un solar. La policía mantuvo acordonadas las calles del centro de la localidad y la expectación es máxima. Se ha trabajado en una de las zonas del solar donde se encuentra una trampilla que camuflaba una bodega. Allí se ha buscado dos cadáveres: los de la mujer y su hija recién nacida. O pistas sobre su paradero. Luego se rastreó el lugar que ocupaba el gallinero.
No se ve ahora, cuando ya sólo queda el solar. Ni se veía entonces tampoco, antes de que se derribara la casa en el año 1997. Había que abrir la trampilla camuflada en el suelo de la vivienda para entrar por medio de unas escalerinas a la pequeña bodega. Ahí, donde hoy se centran las excavaciones para intentar localizar los restos de Teresa y su bebé: dos personas desaparecidas hace casi 30 años, cuando se esfumaron de Matadeón de los Oteros, después de haber protagonizado un llamativo suceso de presunta retención forzosa por parte de su pareja, un portugués llamado Manuel, en el año 1986.
La búsqueda en el solar comenzará a primera hora de la mañana apoyada por la Unidad Militar de Emergencias (UME). Estos trabajos de búsqueda estarán comandados por la Policía Nacional de Gijón, después de que el juzgado de instrucción número 4, dirigido por la jueza Ana López Pandiella, ordenara reabrir el caso ante la insistencia del hermano de la desaparecida, residente en la ciudad gijonesa y natural de una localidad cercana a Ribadesella. Un empeño que ha hecho que las pistas desemboquen en el solar de la casa de Matadeón de los Oteros de apenas 50 metros cuadrados que hoy será levantado para intentar esclarecer el paradero de los cuerpos.
La reapertura del caso sirve para reavivar el recuerdo del suceso que agitó al pueblo a mediados de los años 80. El incidente se desencadenó después de que Teresa lograra tirar un papel por la ventana hasta el patio de la vecina para alertar de que se encontraba retenida contra su voluntad dentro de la casa. El aviso acabó con la Guardia Civil en la vivienda, donde no era la primera vez que tenía que intervenir, y el hombre detenido. Pese al suceso, en el pueblo se recuerda que volvieron a vivir juntos y que tiempo después desaparecieron. Nunca más se supo del paradero de Teresa, que no se presentó al juicio, aunque sí que hay vecinos que reseñan que Manuel, quien todavía vive hoy en una aldea portuguesa, volvió por la vivienda antes de que el Ayuntamiento la derribara en 1997 por su estado de abandono.
Desde entonces está sepultada la bodega. Ni siquiera se advirtió en el momento del derribo, ni se inspeccionó de manera previa a los trabajos. Hoy, la Policía Nacional buscará si quedó algo enterrado.

La calle donde está el solar en el que la UME rastrea el paradero de la muer y su hijo recién nacido, acordonada por la policía. RAMIRO