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OPINIÓN Esteban garcía sierra
León

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E n la comarca de Cistierna, acostumbrados a las malas noticias, hay una actividad dentro de nuestra sociedad que solo da satisfaciones y buenas noticias.

Estamos hablando de la música y todo lo que la rodea. Desde que hace ya casi quince años unos valientes dieran el primer impulso para crear una Escuela de Música de la mano de Manuel Dos Santos y hasta el día de hoy, donde Enrique Fdez. Conde se encarga, desde hace mas de diez años, de mantener la ilusión y subir el nivel tanto de la Escuela como de la Banda, el número de alumnos no deja de crecer y hay gran cantidad de niños y jóvenes con una gran cultura musical con todo lo que ello conlleva.

La Escuela crece, la Banda crece y los jóvenes se relacionan y se divierten alrededor de la música. De ahí nace el grupo en el que hoy nos queremos centrar y queremos reconocer.

Se hacen llamar los Charangandules y es el resultado de aunar esfuerzo, conocimiento, amistad, diversión, etc... Muchos de los componentes ya tocaban por las fiestas con gente como Luis, Clemen, Argimiro, Gloria, etc... que fueron los primeros impulsores para que desde la Banda los mas pequeños se fogueasen y viesen la música como una diversión, pero tambien como una salida laboral estival. En la comarca de Cistierna nos tenemos que congratular porque todos los componentes son de aquí o están muy relacionados con la zona ya que trabajan en ella.

Desde el 2013 se buscó un salto de calidad y una adaptación a un tipo de charanga que todos estos jóvenes veían en las grandes fiestas. Los comienzos no fueron fáciles, como nada en la vida que merezca la pena. Pero estos jóvenes se pusieron manos a la obra, fueron sorteando todas las trabas y adaptando su proyecto según iban avanzando. Se buscaron la vida y gracias a varios amigos empresarios que apostaron por ellos se compraron sus primeras camisetas y sudaderas.

El grupo sigue creciendo y «cada año tenemos mas fechas contratadas y a todas las que tenemos que decir que no porque es imposible llegar a todos lados». El grupo esta formado por estudiantes, profesores y gente con trabajos que nada tienen que ver con la música «estamos muy limitados en cuanto a disposición de tiempo para ir a tocar y en fechas de examenes lo tenemos imposible», nos comentan los Charangandules, «por ejemplo en carnaval, nosotros damos preferencia a tocar en nuestro pueblo, Cistierna y si podemos tocar en algún sitio que no nos coincida pues vamos, pero este año tuvimos que decir a cuatro que no». Se sienten muy valorados en su comarca y en su pueblo, «siempre que hay alguna actividad nos llaman para que animemos y demos la nota de color». Lo que también tienen muy claro es su independencia de la Banda en cuanto a organización, pero «nosotros sabemos de donde venimos y desde el principio tuvimos muy claro que la Banda tiene preferencia y que si coinciden las fechas siempre iremos a tocar con nuestros compañeros de la Banda» afirman sin dudar. Tampoco dudan en hacer grandes esfuerzos para acudir a animar temas solidarios o importantes para dar a conocer su comarca y su montaña, ya sea la Cruz roja o el Club de Lucha, «estamos muy unidos a nuestras raices y a nuestras tradiciones y queremos que nuestra comarca crezca».

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Su mayor actividad tiene lugar en verano en las dianas de los pueblos, «las disfrutamos como enanos, hay que madrugar y podemos llegar a tocar 5 o 6 horas seguidas pero son unas tradiciones que nos encanta que sigan cuidadando en los pueblos». Lo que peor llevan es lo poco valorado que está el trabajo de músico, «la mayoria de la gente ni se imagina todo lo que conlleva que puedas llegar a tocar en una diana por ejemplo. Todas las horas de estudio, de ensayo, de creación de partituras, montaje de temas, etc.... Nos gusta estar a la última, todos los años queremos meter temas actuales o de toda la vida revisados y eso lleva mucho tiempo. Hay mucha gente agradecida y que reconoce tu trabajo pero otros que se creen que con darte de merendar ya te vale». Con juventud como esta tenemos que recuperar el esplendor que la montaña oriental un día tuvo.