Revulsivos jacobeos
Valdeviejas, un alto obligado en el Camino de Santiago
El obispo inaugura las obras en el albergue y la pedanía pone en marcha un espacio «vivo» para recordar a los peregrinos fallecidos en la ruta.

El obispo inaugura el albergue municipal de peregrinos. A.V.
a.g. valencia | astorga
Desde hace unos meses Valdeviejas, una pedanía del municipio de Astorga, se afana en un proyecto para convertir esta localidad en un alto obligado dentro del Camino de Santiago. El pueblo, a escasos kilómetros de la capital maragata, se vistió ayer de largo para recibir la visita del obispo, Juan Antonio Menéndez, encargado de inaugurar las obras que, recientemente, se han acometido en el albergue municipal para cumplir con su mantenimiento, adecentarlo y hacer del espacio un lugar confortable para los peregrinos que caminan a Compostela.
El pedáneo de la localidad, Ramiro de La Fuente, desgranó las actuaciones llevadas a cabo, que han consistido en pintar las instalaciones, cambiar las persianas, habilitar una cocina, colocar mosquiteras y crear una nueva zona de acampada para aquellos caminantes que prefieren desplegar su tienda de campaña. Las obras se han acometido con un presupuesto de 12.000 euros, sufragados por el Ayuntamiento. Ahora, que el acondicionamiento del albergue es una realidad, se espera que el número de peregrinos que paren en la localidad pueda incrementarse. Según explicó el presidente de la junta vecinal, el albergue está siendo gestionado por la propia pedanía con la colaboración de una voluntaria. Actualmente, y según los últimos datos, las instalaciones vienen registrando una media de mil visitantes al año.
Descanso y recuerdo
En la línea de potenciar la Ruta Jacobea a su paso por Valdeviejas, la pedanía, en colaboración con la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Astorga y un grupo de peregrinos de otras nacionalidades, representado ayer por la americana Rebeca Scott —residente en Moratinos (Palencia), en pleno Camino— plantaron el primer árbol de lo que será la zona «viva» de descanso y recuerdo a los peregrinos fallecidos en la ruta. Este área cuenta ya con pérgolas, mesas y una zona verde para que también sea un espacio de recreo.