Al lado de Correos, sin cámaras ni bares, y a cien metros del centro de salud

La bolsa apareció en este portal, bajo el cuadro de luz.
El lugar donde fue abandonado el bebé, de a penas diez días, estaba perfectamente estudiado. Se trata de una calle alejada del centro de Mansilla de las Mulas, relativamente corta, de casas de nueva construcción, y sin bares ni comercios en sus bajos. Tan sólo la oficina de Correos de la localidad, que garantiza un relativo transito de personas al día por esa calle, pero no mucho. La niña fue colocada en el portal situado a unos diez metros de la oficina postal, con lo que cualquiera que saliera de ella se toparía con la bolsa de ropa, perfectamente visible, colocada sobre el escalón de portal, casi ya en la vía pública.
La persona o personas que abandonaron al bebé sabían que es una calle muy tranquila hasta que abre Correos a las nueve de la mañana, sin comercios ni bares ni cámaras de seguridad que grabaran lo sucedido y a escasos cien metros del centro de salud de la localidad.
El hecho además de que la pequeña no llorara en ningún momento y que, según la doctora que la atendió en el centro de salud, no tuviera indicios de haber pasado frío en ningún momento, indican que el bebé pudo ser abandonado a primera hora, posiblemente antes de que abriera la oficina de Correos, esperanzados de que quien la encontrada, uno de los primeros clientes de la oficina, tan sólo tuviera que cruzar la calle para llevarla al médico más cercano.
Desde que se diera aviso de la aparición del bebé a la Guardia Civil, que recibió la llamada a las 11.05 horas, los agentes se desplazaron al lugar para recabar pistas con el fin de localizar a los progenitores de la menor, que se encuentra en el servicio de pediatría del Hospital de León, a la espera de que la gerencia de servicios sociales de la Junta de Castilla y León se haga cargo de su tutela.
Los vecinos de Mansilla se mostraron ayer muy impactados por lo sucedido y sorprendidos de que algo así pase en esta tranquila localidad.