LOS EFECTOS DEL DESHIELO Y EL FRENTE
La lluvia anega cultivos y vaguadas y los regatos dañan inmuebles en la provincia
El embalse de Riaño superó anoche el nivel de alarma al soltar 133.000 litros por segundo

Un taller inundado en Puente Villarente.
A. Domingo | redacción
Fuertes lluvias en muy poco espacio de tiempo definen el año hidrológico actual, de manera que los problemas que causa en la provincia el exceso de precipitaciones no se ciñe exclusivamente a los cauces de los ríos, sino también a regatos por los que habitualmente apenas discurre el agua y a que el terreno hace días que es incapaz de empapar una sola gota más.
En los pantanos, Riaño soltaba 133.000 litros por segundo a última hora de ayer, superando el nivel de alarma, y frente a los 124.000 de primera hora de la mañana. Hay que tener en cuenta que vertía 2.647 litros el 3 de abril y que el menor caudal que ha aportado al río desde que empezó el año hidrológico han sido los 3.600 litros registrados el 17 de octubre.
Cultivos dañados ya no junto a los ríos, sino también lejos de los cauces, definen el paisaje en la provincia ya en los cursos medios y bajos. Las acumulaciones de agua se produjeron en toda la provincia y cobraron especial relieve en los puntos en los que cruzaban carreteras e incluso llegaron a entrar en inmuebles, como es el caso de Puente Villarente.
Allí, las escorrentías que llegaban de Valdelafuente y la Sobarriba terminaron anegando pasado el mediodía algunos inmuebles de la travesía, llegando a afectar a la carretera nacional, donde era necesario circular con prudencia. La sede de la Mancomunidad Lancia y Sobarriba se veía rodeada de aguas, al igual que el consultorio médico y resultaba especialmente afectado un taller de chapa y pintura, que quedó completamente inundado. El regato pasaba sobre el acceso a Sanfelismo (Valdefresno) e inundaba un carril de la carretera de Boñar para desembocar en un Porma crecido, pero que no presentaba mayores complicaciones.
También en la comarca de los Oteros se presentaban dificultades al anegarse los fondos de las vaguadas, que cortó caminos y carreteras, como en Velilla de los Oteros. En Gusendos se formó una extensa balsa a las afueras del pueblo, pero sin afectar a la población.
Según la información facilitada ayer por la mañana por la confederación hidrográfica del Duero, seis estaciones de aforo se encontraban en nivel de alerta y sólo una, la de Las Salas, en el Esla, superaba el nivel de alarma.
En el Bernesga, la alerta llegaba a Alija de la Ribera, que pasó de 141 metros cúbicos (m3) por segundo a 206,76. En el Esla, Las Salas alcanzaba pasadas las 21.00 horas los 135 m3, 8.000 litros por encima de la referencia de alarma; y en Benameriel de 434 se subió a los 623 m3, si bien no alcanzó el nivel rojo. En la misma situación se mantuvo el Órbigo en Santa Marina del Rey y Cebrones.