Un disparo que dañó el estómago y el hígado mató al oso de Muniellos
A. Domingo | Redacción
Una abundante hemorragia causada por un disparo fue la causa de la muerte del oso pardo cantábrico que encontraron una turistas el viernes cerca de la entrada a la Reserva Natural de Muniellos, en la localidad de Moal —municipio de Cangas del Narcea—, según el informe preliminar de la autopsia que practicó ayer el catedrático de Anatomía Patológica Juan Francisco García Marín, en la Facultad de Veterinaria de León, y en la que también intervinieron veterinarios del Principado de Asturias.
El Gobierno regional informaba ayer de que la bala se introdujo en el cuerpo del animal por el flanco izquierdo del macho, un adulto de 105 kilos de peso, «a la altura de la costilla flotante 12», ya cerca del abdomen.
García Marín precisó a este periódico que el proyectil rompió el hueso y produjo importantes daños en el estómago del animal, Órgano que atravesó, y en el hígado, donde quedó alojada la bala y produjo las lesión más importante. También afectó al diafragma del animal. A consecuencia del impacto de la bala, el ejemplar sufrió una intensa hemorragia en el abdomen, que le produjo la muerte.
Durante la necropsia se han tomado muestras de tejidos corporales para estudios toxicológicos e histopatológicos.
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil en Asturias investiga los posibles delitos que se puedan haber cometido. El Gobierno del Principado anunció ayer que también trasladará el caso a la Fiscalía de Medio Ambiente, a fin de que instruya las diligencias pertinentes.
Un caso similar se produjo en Palencia en octubre de 2012, cuando un cazador hirió a un oso en la Reserva Regional de Caza de Fuentes Carrionas cuando participaba en una batida de jabalíes. El ejemplar nunca fue encontrado, pese a una búsqueda que se prolongó durante meses, y el incidente terminó con una sanción de carácter administrativo, por la que se impuso una multa de 5.001 euros al autor del disparo, después de que se archivara una denuncia por vía penal de la Organización Ecologistas en Acción.
En 2006, otro ejemplar murió en la comarca del Bierzo, en Burbia, también a consecuencia del disparo que realizó un furtivo.