Distancias de seguridad «irrisorias» para la actual potencia de los rifles
Otra de las quejas de los Agentes Forestales se refiere a las distancias de seguridad que deben respetar los cazadores, fijada en 50 metros. Llama la atención, que la Ley prohíbe llevar perdigones en la caza mayor, para no dejar malheridos a los animales, y sin embargo permite llevar rifles en todas las modalidades, unos rifles que en algunas ocasiones tienen una capacidad de fuego para alcanzar objetivos a 800 metros, por lo que los 50 metros de seguridad que marca la ley es algo «irrisorio, para garantizar la seguridad de las personas que transitan por el campo», denuncian los forestales.
Una de las modalidades de caza que más preocupa a los medioambientales, por su peligrosidad, es la de jabalí en mano. Se trata de un método de caza, que requiere conteplados en los planes de caza, pero para el que no hay que pedir autorización, y que consiste en que un grupo de cazadores de entre dos y seis, acompañados por un máximo de seis perros, van cubriendo el terreno hacia delante. «Se trata de una modalidad peligrosa, si se pierde la referencia de los compañeros, ya que es muy fácil que se produzcan tiros cruzados», denuncia APAMCYL. Por eso exigen que se extremen las medidas de precaución.
Los forestales reclaman además que se les equipe, como ya ocurre en otras provincias, con lectores de chip para perros para asegurase de que cumplen con la ley de Sanidad Animal, y parar buscar a los responsables en los cada vez más frecuentes casos de abandono, ya que «en ocasiones, cuando ya no sirven para la caza son dejados a su suerte, condenados a una muerte segura», denuncian.