Las compensaciones por la lluvia se quedan en un beneficio fiscal

La Junta ha solicitado ya al Gobierno la rebaja de los coeficientes en los modulos del IRPF.

Una cosechadora descarga maíz en una parcela de Grisuela del Páramo. MARCIANO PÉREZ

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León

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A. Domingo | Redacción

Las compensaciones a los agricultores afectados por las fuertes lluvias de la pasada primavera llegarán por una disminución de la carga impositiva en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), según manifestó ayer el presidente de la Asociación de Comunidades de Regantes de la Cuenca del Duero (Fenacore), Ángel González Quintanilla.

Conseguir que la sucesión de temporales no afectase al importe de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) por la reducción de la superficie cultivada y una menor carga impositiva en los municipios afectados por un volumen de precipitaciones que no se recuerda serán finalmente las ayudas que se otorguen a los productores. La primera de las medidas «ya se consiguió» y ahora se espera que el Ministerio de Hacienda publique la reducción en los módulos y los coeficientes que se aplicarán en los cultivos afectados. El exceso de agua obligó no sólo a dejar en barbecho una mayor superficie, sino, también, a siembras tardías, que han provocado un descenso de los rendimientos en los cultivos de maíz y remolacha.

«La Junta ya ha remitido al _Ministerio de Hacienda la documentación y estamos a la espera de que se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE)», señaló Quintanilla. Los municipios afectados se encuentran en terrenos de las tres comunidades de regantes del Páramo y en la de la Margen Izquierda del Porma.

Una campaña con un inicio como que no se había visto hasta la fecha tendrá un final poco previsible en el maíz, del que queda en el campo poco más de un 10%, terminará en unos días, cuando lo normal es que llegue a marzo e incluso mayo en los años más lluviosos.

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Las previsiones de principio de campaña no se han cumplido y, finalmente, aunque pobre —las últimas previsiones publicadas por el Ministerio de Agricultura arrojan un rendimiento medio en la provincia de 9.700 kilos por hectárea—, ha habido cosecha. Los cultivadores de maíz temían que la tardanza en las siembras impidiera que la planta llegara a formar el grano si se producían heladas en los meses de septiembre y octubre, por lo que no se descartaba que las fincas sólo dieran pérdidas. Por otra parte, en la producción media de remolacha se sitúa por el momento en 85 toneladas por hectárea.