EL BURGO RANERO
Resuelven el misterio del ataúd de la escombrera
dl | leÓn
El misterio de los restos humanos que aparecieron en una escombrera de El Burgo Ranero el 13 de enero ya está resuelto y nada tiene que ver con la profanación de un enterramiento u otras oscuras prácticas. Un descuido en una reducción de restos y la falta de un adecuado tratamiento del ataúd son la clave del caso, según informó ayer la Cadena Ser.
Los restos corresponden a una mujer, que falleció en 1995, a los 92 años, en un centro hospitalario de León. Recibió sepultura en el cementerio de El Burgo Ranero, donde descansó hasta septiembre, cuando fue necesario abrir el nicho que ocupaba, con el fin de enterrar a un familiar lejano.
El encargado de la tarea colocó los restos de la anciana en una bolsa para dejar espacio al nuevo féretro. Sin embargo, no obró con todo el cuidado que la labor requiere y olvidó parte del esqueleto en el interior de la caja, junto con la ropa con la que la primera moradora del nicho fue sepultada, según declaró ante la Guardia Civil. Por otra parte, las condiciones meteorológicas le impidieron destruir el ataúd incinerándolo, como en otras ocasiones, por lo que optó por arrojarlo a la escombrera, donde, al caer, se abrió, dejando los restos a la vista.