Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

«Vivo el proceso en paz, pero en vilo». El obispo de Astorga describió así su estado de ánimo ante el primer caso de pederastia reconocido por la Iglesia en Castilla y León, así como por las nuevas informaciones sobre posibles abusos que salpican al sacerdote apartado y a otros párrocos. «Es parte de esto», dijo mostrando la cruz pectoral que lleva como símbolo de su ministerio. Añadió que, aunque los delitos han prescrito «civil y canónicamente, dichas denuncias son un acicate para tutelar mejor a nuestros menores y para garantizar a todos que las instituciones eclesiales de Astorga son un lugar seguro para la infancia y la juventud». El prelado pidió a los fieles oraciones por las víctimas y el sacerdote condenado.

Cargando contenidos...