El TSJ desoye a los ecologistas y avala la actuación de la Junta contra los topillos
dl | león
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha dictado una resolución que avala las medidas contra la plaga de topillos declarada por la Junta en siete comarcas de la comunidad, aún sin controlar por «presiones» ecologistas recibidas por ayuntamientos que no actúan y por la climatología.
Tres meses después de que la plaga de topillos fuera declarada oficialmente por la Junta de Castilla y León en siete de las 59 comarcas agrarias de la comunidad, la portavoz y consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, explicó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que las «presiones judiciales» que los grupos ecologistas han practicado para limitar el uso de veneno y la quema controlada de las cunetas han quedado desactivadas por la resolución judicial del TSJCyL.
Marcos detalló que en su resolución, dictada al parecer hace dos días, el tribunal desestima la demanda de los grupos ecologistas y antepone el «interés general» del control de la plaga de topillos declarada el pasado 1 de diciembre en las comarcas de Campos (Palencia), Pisuerga (Burgos), Esla-Campos y Sahagún (León), Tierra de Campos (Valladolid), Campos-Pan (Zamora) y Peñaranda de Bracamonte (Salamanca).
En esta resolución, según las explicaciones de Marcos, el TSJ también se apoya en que la declaración de la plaga se sustenta por «informes rigurosos».
La consejera reconoce que aunque su departamento ha puesto a disposición de los ayuntamientos afectados «todos los mecanismos» aprobados por el Ejecutivo para llevar a cabo la aplicación de venenos y quemas de rastrojos, «no siempre han sido solicitadas».
«Los movimientos ecologistas tampoco han ayudado», reconoció la consejera, para quien su demanda ante los tribunales de justicia para dejar sin efecto la declaración de la plaga y las medidas incluidas en ella ha influido en los ayuntamientos.
Marcos ha indicado que, como consecuencia de esta situación y ante la falta de resultados por la inaplicación de medidas, su departamento ha ampliado hasta el próximo 10 de marzo los permisos para realizar quemas.
«El tiempo no está ayudando nada», reconoce también Marcos, quien se ha referido a las «altas temperaturas» existentes como un factor que «no favorece» la desaparición natural de la proliferación de roedores en el campo, hasta el punto de que ha asumido que en algunos casos los topillos se han extendido a «zonas limítrofes» a las declaradas inicialmente.
La consejera reconoció que, como consecuencia de esta desigual aplicación de las medidas, la plaga está «controlada en algunas zonas y en otras no».