medio natural
Casi la mitad de la fauna hallada muerta fue intoxicada o abatida
La Junta recogió en tres años 282 animales de 49 especies en León, el 62% de ellos vivos.
Uno de los ejemplares atendidos en el centro vallisoletano. DL
maría carnero | león
Un total de 282 animales silvestres, pertenecientes a 49 especies diferentes —muchas de ellas en serio peligro de extinción—, fueron recogidos en la provincia de León desde 2013 y hasta 2016, según datos facilitados por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente.
Dado que León no cuenta en la actualidad con ningún lugar específico para atender a estos animales, todos ellos fueron trasladados al Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Valladolid, donde en la mayoría de los casos fueron curados para su inmediata puesta en libertad.
La mayor parte de los animales recogidos corresponden a aves. Las hay de todo tipo. Desde cigüeñas blancas (29 ejemplares recogidos), cernícalos (39), lechuzas (32), busardos (24), milanos negros y reales (24) o buitres leonados (13). También hay tres águilas reales, diez búhos, tres alimoches o un martín pescado.
Llama la atención la recogida de dos cadáveres de urogallos, uno localizado en Riaño y otro en Cofiñal, una de las especies más amenazadas de la Cordillera Cantábrica, junto con el oso, especie de la que también se encontró un ejemplar muerto en Portilla de la Reina.
Pero también destaca especialmente la recogida de especies poco habituales entre la fauna leonesa, como dos tortugas moras, una culebra europea, una salamanquesa, un galápago o una gineta, animales claramente reintroducidos como mascotas y más tarde abandonados.
También se recogieron tres lobos, dos de ellos muertos y otro que tuvo que ser sacrificado, dos zorros muertos, cinco vencejos, una urraca y dos nutrias, entre un largo etcétera.
Por lo que se refiere al estado de los animales encontrados, la mayoría estaban vivos, concretamente 177 de los 282 recogidos, es decir, el 62 por ciento, mientras que los 105 restantes estaban muertos.
Los que estaban vivos se trasladaron al Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Valladolid, donde 110 fueron curados y liberados en la zona donde se encontraron, 37 tuvieron que ser sacrificados dada la gravedad de sus heridas, 25 quedaron bajo los cuidados del centro y tres trasladados a otros centros más específicos de la especie.
Por lo que se refiere a los animales muertos, la mayoría son por traumatismos (69), atropellos (7), intoxicación (44) o disparos (29). También hay casos de en electrocución, sobre todo en aves, cautividad, debilidad o enfermedad del propio animal, desnide, alambradass o caza.
Entre los casos de intoxicación destaca uno producido en mayo de 2015 en Crémenes, cuando un hombre de 66 años fue detenido por provocar la muerte de siete buitres leonados a los que suministro carne de pollo mezclada con carbofurano, una sustancia altamente tóxica y muy potente, utilizada como pesticida hace años pero prohibida desde el año 2007, mediante Decisión de la Unión Europea. El hombre fue finalmente imputado y se encuentra a la espera de la celebración del juicio, ya que se le acusa de un delito relativo a la protección de la flora y de la fauna.
Impactante fue también el suceso en el que aparecieron acribilladas a tiros diez cigüeñas blancas en la Devesa del Curueño, frente a la carretera de la CL-624, un hecho que ha quedado sin esclarecer. Entre las aves muertas se encontraba Porma, una cigüeña radiomarcada que formaba parte de un programa de seguimiento de esta especie llevado a cabo por la SEO/BirdLife.
En la actualidad en Castilla y León hay tres Centros de Recuperación de Animales Silvestres (C.R.A.S.) en las provincias de Valladolid, Burgos y Segovia y dos Centros de Recepción de Animales Silvestres (C.R.F.) en las provincias de Zamora y Salamanca que constituyen la red de centros de atención de fauna silvestre y que gestiona a través de una encomienda la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León.
Para el desarrollo del trabajo que se realiza en los centros de recuperación y recepción de fauna es muy importante la labor que los agentes medioambientales ya que en gran medida son los que localizan a los animales con necesidades de atención y los trasportan a alguno de los centros para que puedan ser atendidos. Completan esta importante labor la Guardia Civil, a través del Seprona, Policía Local y Nacional y particulares que colaboran decididamente en la conservación de la fauna, siendo muy importante su trabajo en la localización de animales y aviso a los centros.
