VILLABLINO | RECUERDOS DE LA MARCHA NEGRA DEL 92
«Laciana es y será minera, lo llevamos en la sangre»
Participantes en la primera Marcha Negra cuentan a los estudiantes de la cuenca cómo vivieron aquella primera movilización a Madrid de la que ahora se cumplen 25 años. Una lucha que recibió el clamor popular
Los participantes en el encuentro con los estudiantes celebrado ayer. V.A.
vanessa araujo | villablino
No es lo mismo contar la historia de unos hechos que has vivido a contar una historia que se ha leído, ya que los recuerdos y los sentimientos en lo vivido hacen un gran trabajo, algo que ayer quedó patente al ver como dos participantes de la primera Marcha Negra de 1992, Marcelino Martínez y Ángel Gutierrez contaron a los estudiantes de los IES Obispo Argüelles y Valle de Laciana cómo vivieron ellos esa protesta que partió de Laciana camino de Madrid para reclamar apoyo para el sector minero y, más concretamente para continuar trabajando en la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP). Los secretarios comarcales de los sindicatos Laciana, que en aquel 1992 eran estudiantes entre 14 y 16 años, también participaron para transmitirles a los estudiantes de ahora cuál fue el espíritu y el ambiente que se respiraba hace 25 años en Laciana.
Con un mensaje claro, «Laciana fue, es y será minera y en nuestros genes va sangre minera», todos coincidieron en destacar la gran solidaridad, lucha y unión que se respiraba en la comarca y por los pueblos por los que pasaba la Marcha en su camino a Madrid. «Fue un hecho sin precedentes, la ciudadanía se volcó con esta causa» destacó Gutierrez, quien recuerda uno de los episodios más tensos, cuando intentaron cortar la autopista. «Eramos 3.000 personas que salimos a protestar y se intentó cortar la autopista a la altura del Puente Fernández Casado». Por su parte, Marcelino Martínez animó a los jóvenes a no perder el carácter luchador de la gente minera en los otros ámbitos de la vida, en el caso de su joven audiencia, por la educación. «Si se debe luchar por algo hay que hacerlo, si hay una ley de educación que no gusta se debe pelear para poder conseguir algo», arengó Martínez.
Los representantes sindicales recordaron las manifestaciones y el apoyo que los estudiantes dieron a los mineros porque «al fin y al cabo también se estaba jugando con nuestro pan», destacó Omar García de CC OO. Su compañero Pablo Ménguez, de USO, rememoró como su hermano participó en la marcha dejando a dos niñas de 8 meses en casa. «Me marcó mucho verle salir de casa dejando a su familia, pero se me llenaba el pecho saber que estaba allí».
Desde UGT, Toño Fernández destacó en este encuentro la unidad que mostró Laciana en ese momento y lamenta que «poco a poco ese espíritu lo estamos perdiendo, pero vamos a intentar recuperarlo».
El caso de los ocho mineros que se encerraron por más de 50 días en el pozo Calderón también tuvo hueco en este encuentro, en el que se destacó «el gran esfuerzo» que realizaron.
La historia de esta lucha no pillaba de nuevas a los estudiantes, «algo de lo que siempre se habla en casa». Muchos opinaron que son acontecimientos muy importantes para Laciana, aunque reconocieron que no están plenamente concienciados de lo que fue aquello.