La carretera de Leitariegos supera su trámite ambiental
La Junta licitará este año la obra presupuestada en 900.000 euros .
vanessa araujo | villablino
La Junta de Castilla y León ya ha comenzado con los trámites para la licitación de las obras de la carretera denominada LE-497, que une la pedanía lacianiega de Caboalles de Abajo con el puerto de Leitariegos, según afirmó a este periódico la administración autonómica.
La Junta ya había incluido estas obras en sus cuentas del año 2016 con un presupuesto de 900.000 euros, sin embargo debido a que se trata de un proyecto que ha requerido no solo la realización de los trámites correspondientes a la expropiación de terrenos, sino también del informe favorable y autorización de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, las obras no pudieron llevarse a cabo durante ese año.
En este sentido, desde la administración autonómica afirman que llevan en contacto desde el citado año con Confederación para introducir las precisiones que ha ido formulando. En estos momentos, el proyecto ya cuenta con todas las autorizaciones y acaba de aprobarse recientemente. De esta forma, se ha dado comienzo con su licitación, ya que estaba contemplado en el borrador de los presupuestos para el ejercicio del 2017.
El tramo de esta vía que será objeto de actuación consta de medio kilómetro y las obras consistirán en la remodelación de un tramo de esta carretera, que presenta problemas de deformaciones en su base y deslizamientos de la ladera que sustenta la carretera, junto con una rotura del muro de sostenimiento.
El arreglo de esta carretera fue un compromiso directo del consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, con el alcalde, en un encuentro que mantuvieron en el año 2015.
El alcalde de Villablino, Mario Rivas, manifestó sentirse muy satisfecho ya que «la obra era un compromiso firme» y espera que estas tareas empiecen lo antes posible, ya que «el deterioro es importante» recordando que es una carretera muy transitada, debido a que comunica el valle de Laciana con la vertiente asturiana por la zona de Cangas del Narcea. En temporada de nieve, son muy numerosos los esquiadores que se acercan hasta la estación invernal para disfrutar del deporte blanco.